Amenaza
Además de Hanna, otras dos tormentas tropicales formadas en el Atlántico y con potencial de convertirse en huracanes, Ike y Josephine, amenazan al Caribe y a Estados Unidos en el momento de más actividad de la actual temporada de ciclones.
El Gustav, que impactó en Louisiana el lunes pasado como un huracán de categoría dos, se degradó a depresión en su camino hacia el este de Texas, después de causar a su paso por Haití, la República Dominicana y Jamaica un total de 99 muertos.
En Louisiana el número de fallecidos ha sido de ocho hasta el momento.
Mientras tanto, la tormenta tropical Ike, que se encuentra todavía lejos de las Antillas Menores, no se ha fortalecido, aunque los expertos vaticinan que se intensificará en los próximos dos días.
El ojo de Ike estaba localizado a unos 832 millas al este-noreste de las islas de Sotavento, mientras se desplaza hacia el oeste-noroeste con una velocidad de traslación de unas 18 millas por hora.
Se espera que Ike, que presenta vientos máximos sostenidos de 62 millas por hora, gire gradualmente hacia el oeste en las próximas 48 horas.
El CNH, con sede en Miami, prevé que Ike se convierta en huracán en la tarde de hoy.
Por otro lado, la tormenta tropical Josephine ha elevado la intensidad de sus vientos a 59 millas por hora, y se espera que se fortalezca más en las próximas 24 horas.
Josephine se halla al oeste-suroeste de las islas de Cabo Verde, en el continente africano.
En la actual temporada de huracanes en el Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre) se han formado 10 tormentas y cuatro huracanes.
Los meteorólogos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EE.UU. vaticinaron en agosto pasado que esta temporada será muy activa, con la posible formación de 14 a 18 tormentas tropicales, de las que entre siete y 10 puede llegar a ser huracanes.
Terra/EFE
