Ruptura diplomática
La embajada georgiana en Moscú cerró el miércoles y todos los funcionarios de la embajada partirán hacia fines de septiembre, dijo el encargado de negocios Givi Shugarov.
El consulado georgiano en Moscú seguirá funcionando por ahora, dijo Shugarov. Cuando Georgia anunció que cortaba sus vínculos, dijo que las relaciones consulares continuarían, al parecer para castigar a Rusia sin perjudicar a los georgianos con familiares allí.
Al mismo tiempo que se cerraba la embajada en Tiflis, una nueva invasión rusa se producía en Osetia del Sur: la de cientos de trabajadores de la construcción enviados a reconstruir Tsjinvali, la capital de la provincia separatista.
Semanas después de derrotar a las fuerzas georgianas, Rusia envió a 500 trabajadores de la construcción a reparar y reconstruir decenas de edificios administrativos y escuelas, así como el hospital principal de la región.
Es una ofensiva de reconstrucción en gran escala, gracias al resurgimiento de la economía rusa alimentado por el petróleo.
Terra/AP
