Internacional
Por Matthew Biggs y Tim Gaynor
NUEVA ORLEANS (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se dirigía el miércoles a Louisiana para inspeccionar los daños provocados por el huracán Gustav, mientras miles de evacuados se preparan para regresar a la ciudad, aún sin suministro eléctrico.
La visita de Bush, cuyo Gobierno fue duramente criticado por su lenta respuesta tras Katrina en el 2005, ha sido destacada por su entorno que intenta mostrar que se ha aprendido la lección tras ese huracán, que provocó la muerte de 1.500 personas y causó daños por 80.000 millones de dólares.
Está previsto que Bush, quien no asistió a la Convención Nacional Republicana para supervisar la respuesta ante Gustav, llegue a Baton Rouge durante la mañana del miércoles.
El martes, Bush declaró desastre mayor en gran parte de Louisiana, donde la mayoría de las viviendas y negocios siguen sin electricidad y los hospitales están funcionando con sistemas eléctricos de respaldo.
La declaración de desastre mayor allana el camino para dar refugio temporal a unas dos millones de personas que huyeron de la tormenta y otorgar préstamos de bajo costo que compensen la pérdida de bienes no asegurados.
El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, dijo que los residentes podrían regresar el jueves, luego de que se levante una orden de evacuación obligatoria.
Nagin advirtió a los residentes que volverían a una ciudad que está luchando por mantener los servicios básicos.
"Queremos que vengan a la ciudad, controlen su propiedad, se aseguren de que están cómodos y que tomen una decisión inteligente sobre si quieren quedarse en este ambiente o no," afirmó Nagin a periodistas.
Otros distritos del sudeste de Louisiana, cercanos a Nueva Orleans autorizaron que sus residentes regresen a sus casas el miércoles por la mañana.
El huracán Gustav azotó tangencialmente a Nueva Orleans y a la crucial infraestructura petrolífera y gasífera de la costa estadounidense del Golfo de México.
Casi toda la producción energética estadounidense en el Golfo de México permanecía inactiva, pero los productores dijeron que hallaron pocos daños en las refinerías y plataformas marítimas.
(Reporte adicional de Chris Baltimore, Bruce Nichols y Erwin Seba en Houston. Escrito por Kevin Krolicki. Editado por Mónica Vargas)
Terra/Reuters