Estados Unidos
La convención nacional del Partido Republicano concluirá el jueves luego de haber visto decenas de oradores en su mayoría blancos y apenas unos cuantos, que se pueden contar con los dedos de la mano, de raíz hispana.
Rosario Marín, tesorera de la nación desde el comienzo del gobierno del presidente George W. Bush en 2001 hasta 2003, dijo el miércoles que no creía que hubiese una discriminación contra los hispanos, pero indicó que tampoco estaba segura de qué porcentaje de oradores o delegados a la convención era de ese origen.
Luis Fortuño, comisionado residente de Puerto Rico ante el Congreso de Washington, donde tiene voz pero no voto, hizo notar que cuando menos "la totalidad de la delegación puertorriqueña es hispana".
Los organizadores de la convención han dicho que un 13% de más del millar de delegados que proclamará a John McCain candidato presidencial era de minoría.
El partido informó que un negro, Michael Williams, presidente de la comisión de trenes de Texas, tendrá el miércoles por la noche la oportunidad de ser primero orador y luego tentativamente participar en la nominación de McCain para la presidencia, en la votación de delegados.
La "minoría" en Estados Unidos está conformada por hispanos, que son los primeros en cantidad de población; negros, asiáticos, nativos estadounidenses y otros grupos étnicos de menor figuración, según la Oficina de Censos.
La poca participación latina en St. Paul contrasta con la fluidez del desfile de oradores hispanos en la convención del Partido Demócrata de la semana pasada en Denver, donde más de 2 de cada 10 tuvo ese origen para un total de 29 en cuatro días.
El principal orador hispano del primer día, el lunes, era el congresista de la Florida, Lincoln Díaz-Balart, de origen cubano. Pero no pudo hablar debido a que el programa inaugural fue recortado a dos horas y media, de las siete inicialmente previstas, por la llegada del huracán Gustav a las costas de Nueva Orleáns, a más de 3.000 kilómetros (2.000 millas) al sur de St. Paul.
En realidad Díaz-Balart fue el único hispano de la lista ese día y no se le ha vuelto a incluir en la programación conocida adelantadamente para los tres días siguientes.
La propia Marín, actualmente secretaria de Estado del gobernador de California Arnold Schwarzenegger, figuró inicialmente en el programa del martes. Pero, luego desapareció su nombre.
El miércoles, Marín se abstuvo de dar detalles sobre su exclusión y dijo solamente que desconocía si volvería a ser incluida.
El único hispano que habló el martes fue Tommy Espinoza, presidente del fondo de desarrollo La Raza Inc.
Ceñido al "tema del día" de la convención, que fue "El país primero", Espinoza recordó que era un demócrata que ahora apoyaba a McCain, exactamente como más adelante lo haría en el mismo podio el senador Joe Lieberman, de Connecticut, un demócrata que fue candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos hace apenas ocho años con Al Gore.
En estas convenciones, incluida la demócrata, los oradores, cualquiera que sea su origen, no pueden salirse del libreto y mencionar temas de interés de sus comunidades. Espinoza habló por ello de sus raíces mexicanas y su devoción a la Virgen de Guadalupe.
El miércoles, en que hablará la candidata vicepresidencial Sarah Palin, figuran tres oradores con nombres hispanos entre un total de 21: Abel Maldonado, del senado estatal de California; Elena Ríos, de la Asociación Nacional Médica Hispana; y el propio Fortuño.
La oración de bendición final estará a cargo de la reverenda Eva Rodríguez, de Sacramento, California.
Según el Centro Hispano Pew, de Washington, hasta abril los hispanos estaban en favor de la candidatura del demócrata Barack Obama por relación de 3-1 sobre McCain.
Terra/AP