Internacional
Por Tabassum Zakaria
BAKU (Reuters) - El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, dijo el miércoles que Estados Unidos tiene un "profundo interés" en la seguridad de sus aliados de la región del Cáucaso, mientras Rusia aseguró que el apoyo del país norteamericano a Georgia estaba fomentando la inestabilidad.
Durante una visita a Azerbaiyán, Cheney también dijo que Estados Unidos debe trabajar con esa ex república soviética para la creación de nuevas rutas de exportación de energía a los mercados occidentales.
Cheney efectuó sus comentarios en la primera parte de una gira que incluye Georgia y Ucrania, que analistas dicen está diseñada para demostrar que Washington no da su espalda a sus aliados antiguamente soviéticos, luego de la breve guerra de Rusia con Georgia el mes pasado.
Estados Unidos condenó a Rusia por enviar tropas y tanques a Georgia para aplastar el intento de Tiflis de recuperar su provincia separatista de Osetia del Sur. Moscú dijo entonces que estaba protegiendo a los civiles y defendiendo sus intereses nacionales vitales en la región.
"Nos hemos reunido esta noche a la sombra de una reciente invasión rusa en Georgia," dijo Cheney a periodistas sentado al lado del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, en una residencia oficial con vistas al Mar Caspio.
"El presidente Bush me envió aquí con un mensaje claro y simple para el pueblo de Azerbaiyán y de toda la región: Estados Unidos tiene un profundo interés en su bienestar y seguridad," enfatizó.
"Estados Unidos cree fuertemente que, junto con las naciones de Europa, incluida Turquía, debemos trabajar con Azerbaiyán y otros países del Cáucaso y centro de Asia en rutas adicionales para las exportaciones de energía que garanticen la libre circulación de recursos," dijo Cheney.
Azerbaiyán y Georgia son parte de una ruta de energía que circunvala Rusia. Occidente teme que el tránsito esté en peligro a raíz de la intervención militar rusa en Georgia.
Estados Unidos también espera persuadir a ex estados soviéticos del centro asiático para que exporten su petróleo y gas a los mercados a través de rutas que circunvalan a su tradicional aliado, Rusia.
Cheney discutió la crisis con representantes de BP y Chevron, dos gigantes petroleras involucradas en un oleoducto que bombea hasta un millón de barriles de crudo por día al mercado mundial desde Azerbaiyán, a través de Georgia.
Los ejecutivos de las compañías "dieron sus evaluaciones de la situación de la energía en Azerbaiyán y la región del Caspio, especialmente luego de las acciones militares de Rusia en Georgia," dijo Megan Mitchell, portavoz de Cheney.
RESPUESTA RUSA
Rusia atrajo la condena de Occidente al enviar sus fuerzas a Georgia y luego al reconocer a las regiones disidentes georgianas de Osetia del Sur y Abjasia como estados independientes.
Moscú dijo estar moralmente obligado a intervenir para evitar un "genocidio" por parte de Georgia, luego de que Tiflis intentó recuperar Osetia del Sur por la fuerza. Rusia dice que está cumpliendo plenamente con el cese del fuego acordado con la mediación francesa.
Rusia rechaza las críticas occidentales a sus acciones y ha acusado a Washington de ayudar a desatar el conflicto al no lograr contener a su aliado Georgia.
"Tenemos que esperar hasta que el señor Cheney esté en Georgia para ver cómo evalúa la situación," dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Andrei Nesterenko, en un comunicado de prensa.
"Pero todos estos pedidos (de Estados Unidos) a Tiflis sobre la necesidad de restaurar su capacidad militar destruida y demás, no promueven de ninguna manera la estabilización de la situación en la región," añadió.
Estados Unidos anunció el miércoles al menos 1.000 millones de dólares en asistencia para la reconstrucción de Georgia después del conflicto con Rusia.
La secretaria de Estado Condoleezza Rice dio a conocer un paquete de ayudar.
"Hemos estado determinados a ayudar a Georgia a sostenerse a sí misma durante estos tiempos difíciles," dijo Rice en una conferencia de prensa.
Rice agregó que los fondos son una contribución significativa al compromiso a largo plazo de Washington con Georgia, que "sobreviviría, se reconstruiría y prosperaría." El paquete no incluye asistencia militar, anunció la funcionaria estadounidense,.
La secretaria de Estado dijo que la primera parte, de 570 millones de dólares, sería entregada para fines del 2008, y que el resto estaría a cargo de una nueva administración de Estados Unidos, que asumirá el cargo en enero del 2009.
(Reporte adicional de Matt Robinson en Tiflis y Oleg Shchedrov en Moscú; por Tabassum Zakaria y Christian Lowe, editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters