Sarah Palin, la candidata a la vicepresidencia por el Partido Republicano, propinó el miércoles por la noche varios golpes de directos al mentón del candidato demócrata Barack Obama y prometió no sólo ayudar a John McCain a ganar la presidencia sino a transformar el "establishment" de Washington.
Pero, la gobernadora de Alaska, que hizo su debut en el escenario nacional de la convención nacional del partido en medio más de controversias que propuestas políticas, también propinó duros golpes a los medios de prensa y sus críticos afirmando que primero que nada no deben tomarla como parte del aparato político permanente de la capital estadounidense.
"He aprendido rápidamente en estos últimos días que si no eres miembro de buena posición en la elite de Washington, algunos en los medios te consideran una candidata descalificada por esa sola razón", dijo. "Pero hay unas noticias 'flash' para esos reporteros y comentaristas: No voy a Washington en busca de su buena opinión sino para servir a este país".
Sus declaraciones aparecen en comentarios difundidos anticipadamente por la campaña republicana que temprano en el día había pedido que cesaran los ataques a la candidata o la difusión de versiones para crear "falsos escándalos" en torno a ella y su familia.
Palin dijo que en la política "hay algunos candidatos que apelan al cambio para promover sus propias carreras", en una referencia directa a Obama, quien está haciendo campaña sobre la base de que Estados Unidos requiere un cambio y no de la elección de McCain porque sería "como cuatro años más" del gobierno impopular de George W. Bush.
Palin hizo referencia a su trabajo como alcaldesa de la pequeña población de Wasilla y luego su ascenso a gobernadora del estado.
"Supongo que ser alcalde de una pequeña comunidad es ser una especie de 'organizador comunal', excepto que se tiene responsabilidades de verdad", declaró.
En sus años juveniles, Obama tuvo una breve participación como organizador comunal, lo que suele citar como parte de su corta hoja de vida.
Palin habló en una noche en que McCain era proclamado por unanimidad candidato republicano a la presidencia por los centenares de delegados congregados en el Xcel Energy Center, sede la convención y con capacidad para 45.000 personas.
En un desafío abierto a demócratas y activistas del medio ambiente que se oponen a mayores excavaciones petrolíferas en Estados Unidos, Palin dijo que una vez en la Casa Blanca en enero, la administración McCain -Palin va "a instalar más oleoductos... construir más plantas nucleares... crear más empleos con carbón limpio... y avanzar en las fuentes de energía solar, geotérmica y otras alternativas".
Palin fue antecedida por varios oradores, entre ellos tres que buscaron la nominación presidencial en las elecciones primarias y que fueron derrotados por McCain.
Ruddy Giuliani, ex alcalde de Nueva York, pidió tomar estas elecciones como si se estuviera contratando a un empleado: "Este es un trabajo que incluye la seguridad nacional y la seguridad de la familia", para lo cual McCain y Palin estaban preparados, dijo.
Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts, dijo que "el presidente McCain y la vicepresidenta Palin seguirán haciendo de Estados Unidos lo que siempre ha sido: la esperanza del mundo".
El ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee, afirmó que McCain "no desea el tipo de cambio que permita al gobierno quitarnos parte de nuestros salarios y darte un médico que no eliges, o una escuela que no quieres para tus hijos e incluso decidir qué tipo de carro manejas o cuántas veces inflas las llantas".
Desde su selección el viernes se supo de Palin que su marido, Todd, fue detenido cuando tenía 22 años por manejar borracho; que su hija soltera de 17 años está embarazada; que ella fumó marihuana y que su marido, y no ella, fue militante de un partido independendista en Alaska, entre otras cosas.
Terra/AP