Estados Unidos
Dos hispanos subieron el jueves por la noche al podio de la convención nacional republicana con misiones diferentes.
El senador Mel Martínez habló de política internacional, mientras que la ex Tesorera de la nación, Rosario Marín, defendió a Sarah Palin, la nominada a vicepresidenta por el aspirante presidencial John McCain.
Martínez aprovechó su condición de cubano en el exilio con el fin de hablar sobre las cualidades de McCain para difundir por el mundo los "ideales y valores" estadounidenses y oponerse a las "ideas desusadas" de Fidel Castro y Hugo Chávez.
Unico orador que tocó aspectos de política internacional en la convención, Martínez dijo que éste es "un mundo peligroso" y que se necesita un Estados Unidos "más fuerte", con un comandante en jefe como McCain que convierta a la nación en "faro de esperanza y centinela de la libertad".
Martínez fue el primer orador de origen hispano de la noche. Rosario la segunda y última. En total, apenas seis hispanos desfilaron por la convención entre un centenar de oradores. Este número de hispanos contrasta con el de la convención demócrata la semana pasada, que tuvo a 29 de ese origen.
Estrecho colaborador del presidente George W. Bush y ex presidente del Partido Republicano, Martínez mencionó específicamente a Latinoamérica como una de las regiones en las cuales se requiere que en Washington haya un líder que actúe con firmeza.
Allí, dijo refiriéndose a la región, "el autoritaritarismo e ideas desusadas motivan a tiranos como Fidel Castro y su subordinado Hugo Chávez".
Esa ha sido la primera vez que se menciona al presidente venezolano en la convención republicana que concluía más tarde con la proclamación de McCain a la presidencia. En la noche previa Palin había mencionado a Venezuela entre los países que amenazaban con cortar su abastecimiento petrolero a Estados Unidos.
En la convención demócrata la semana pasada sólo hubo una mención a un país latinoamericano, México, cuando le correspondió el turno a Bill Richardson, el gobernador de Nuevo México.
Martínez dijo que McCain está comprometido con la paz, porque "sabe de primera mano el dolor y horror de la guerra" que encaró en Vietnam como combatiente y luego prisionero.
Refiriéndose a la inexperiencia de Barack Obama, el candidato demócrata rival a quien McCain ataca por ello, dijo que los retos internacionales indican que "no estamos en tiempos aprender trabajando" como presidente.
Recordó que Obama ha ofrecido primero "reunirse sin condición con líderes autoritarios" y luego cambió de idea porque entendió que "es una estrategia peligrosa y negligente" para Washington.
Indicó también que Obama apoyó al principio el comercio internacional y ahora se ha opuesto al tratado de libre comercio con México.
"Este no es el tipo de cambio que necesitamos de nuestro presidente y nuestro comandante en jefe (de las fuerzas armadas)", declaró.
Marín se dedicó más bien a defender a Palin, la candidata que ha sido criticada por revelaciones de su vida familiar y pública que inicialmente empañaron su postulación.
Dijo que ella misma fue subestimada como mujer y madre.
"¿Quién hubiera imaginado que esta niña que vino a este país desde México cuando tenía 14 años, sin hablar inglés, se convertiría más tarde en la primera inmigrante en servir como Tesorera de Estados Unidos?", se preguntó.
Marín ha sido también alcaldesa de una pequeña población, Huntington Park, California y tiene, como Palin, un hijo con el síndrome de Down, ahora de 23 años.
"Hoy hablo por millones de familias que tienen un niño discapacitado", dijo Marín. "¿Quién mejor que Sarah Palin para entender los retos diarios de criar una familia como mujer de trabajo, que forja una carrera o administra su propia empresa?"
Terra/AP