Internacional
Por Steve Holland
ST. PAUL (Reuters) - El republicano John McCain se mostró el jueves como un reformista independiente, en un discurso en el que dijo a Estados Unidos que "el cambio está llegando" y prometió millones de trabajos si lo eligen presidente, con el desarrollo de nuevas fuentes de energía.
McCain aceptó la nominación presidencial de su partido en un salón lleno, insistiendo en que puede realizar el tipo de cambio sobre el que habla el demócrata Barack Obama en un año en el que los estadounidenses buscan un nuevo liderazgo.
"Atacaremos el problema en todos los frentes. Produciremos más energía en el país," dijo McCain.
En un entusiasta final a su discurso de 48 minutos, McCain fue elogiado por la multitud cuando prometió que lucharía por los estadounidenses si ellos están dispuestos a elegirlo por sobre Obama el 4 de noviembre.
"Párense, párense, párense y luchen. Nada es inevitable aquí. Somos estadounidenses y nunca nos rendimos. Nunca nos rendimos. Nunca nos escondemos de la historia, nosotros hacemos historia," afirmó.
Globos y confeti cayeron desde el techo en la celebración, mientras que McCain era acompañado en el escenario por su esposa, Cindy, y su candidata a la vicepresidencia, la gobernadora de Alaska Sarah Palin, quien prometió a los republicanos que criticaría a Obama el miércoles.
El senador por Arizona, de 72 años y quien tiene cicatrices por haber pasado cinco años y medio como prisionero de guerra en Vietnam, inició su campaña de dos meses para llegar a la Casa Blanca, una carrera en la que el favorito es Barack Obama, según las encuestas.
El candidato dijo que admira a Obama, pero que tienen grandes diferencias y afirmó a sus partidarios que "vamos a ganar esta elección."
"Déjenme darles una advertencia anticipada a los viejos, gastadores, holgazanes, quienes piensan 'yo primero y mi país después' en Washington: El cambio está llegando," sostuvo.
McCain, quien es descrito por Obama y los demócratas como alguien similar al impopular presidente George W. Bush, intentó recobrar su imagen como un republicano disidente con la esperanza de atraer a votantes independientes que serían claves en esta elección.
Prometió que incorporaría a los demócratas e independientes a su Gobierno si gana.
"Yo no trabajo para un partido. No no trabajo para un grupo de interés. Yo no trabajo para mí mismo. Yo trabajo para ustedes," declaró.
Criticado por los demócratas por no haberse referido a la débil economía del país en la convención de esta semana, McCain delineó un plan energético que dijo que daría independencia a Estados Unidos del petróleo extranjero.
"Esta gran causa nacional creará millones de nuevos empleos, muchos en industrias que serán el motor de nuestra futura prosperidad, trabajos que estarán allí cuando sus hijos ingresen a la fuerza laboral," afirmó.
Primero, dijo, habrá más perforaciones petroleras, una idea a la que se oponen los demócratas que creen que aumentar la producción de crudo en las costas pondría en riesgo el medio ambiente y no daría suficiente combustible para reducir el precio de la gasolina.
La idea es popular entre la mayoría de los estadounidenses.
"Perforaremos nuevos pozos en las costas, y lo haremos ahora. Construiremos más plantas de energía nuclear. Desarrollaremos tecnología limpia para el carbón. Aumentaremos el uso del viento, la marea, el sol y el gas natural. Alentaremos el desarrollo y uso de vehículos híbridos y eléctricos," afirmó.
Un grupo de manifestantes intentó interrumpir la ceremonia, pero fueron acallados por la multitud con cantos de "Estados Unidos, Estados Unidos." Las fuerzas de seguridad retiraron a dos mujeres del lugar.
BIPARTIDISMO
Prometiendo una actitud bipartidista, McCain se quejó del "constante rencor partidista que nos impide resolver" los problemas de Estados Unidos y dijo que tiene un historial de cooperar con el partido contrario, a diferencia de Obama.
McCain, en el Senado desde 1982, describió a Washington como dividido y dijo que ambos partidos son responsables por eso, atacando al senador Obama por votar a favor de una legislación para ofrecer exenciones impositivas a las compañías petroleras.
"Una y otra vez, he trabajado con miembros de ambos partidos para resolver problemas que necesitan ser resueltos. Así es como voy a gobernar. Voy a extender mi mano a cualquiera que me ayude a mover este país de nuevo. Tengo ese historial y las marcas para probarlo. El senador Obama no," declaró.
McCain también habló sobre la experiencia que lo definió, los cinco años y medio que pasó como prisionero de guerra en Vietnam, un período en el que dijo entendió cuán especial era su país.
"Lo amé porque no era sólo un lugar, sino una idea, una causa por la que valía la pena pelear. Nunca fui el mismo otra vez. Ya no era el hombre que le pertenecía a sí mismo. Era un hombre que le pertenecía a su país," declaró.
McCain tuvo un difícil acto que superar con su alocución.
Más de 37 millones de televidentes observaron el miércoles el discurso de Palin, a sólo pocos días del ofrecido el viernes pasado por Obama, cuyo discurso para aceptar la nominación en Denver fue visto por 38,4 millones de personas, reportó Nielsen Media Research.
"¿Qué les pareció Sarah Palin?," preguntó Cindy McCain a la multitud antes de que su esposo hablara. "John ha escogido como candidata a vicepresidenta a una madre de cinco hijos con ideas reformistas, a la que le gusta el hockey, el baloncesto, la caza de venados, la pesca de salmones y que carga armas."
(Reporte adicional de Ellen Wulfhorst, Jeff Mason y Rob Doherty; Editado en español por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters