El Mundo
El presidente Dmitry Medvedev dijo el sábado que la guerra con Georgia ha mostrado al mundo que "Rusia es una nación que se debe tomar en cuenta", su comentario más agresivo a la fecha sobre el conflicto con su vecino del sur.
Medvedev señaló que el combate de agosto fue impuesto a Rusia e insistió que su país tuco que actuar para salvar vidas. El mandatario habló así en la apertura del Consejo Estatal, un cuerpo gubernamental de alto nivel formado por gobernadores y otros funcionarios.
"Rusia nunca permitirá a nadie transgredir la vida y dignidad de sus ciudadanos. Rusia es una nación a ser tomada en cuenta a partir de ahora", enfatizó Medvedev.
"Hemos alcanzado un momento de verdad. Es un mundo diferente después del 8 de agosto. Llamemos a las cosas como deben ser llamadas: debido a esta agresión huno una guerra real, la cual costo vidas de rusos, osetianos y georgianos", apuntó.
El conflicto sobre Osetia del Sur exhibió el resurgimiento del poder económico y militar de Rusia, y ha presentado el mayor reto a occidente desde el fin de la Guerra Fría.
Rusia considera a mucha gente de Osetia del Sur como sus ciudadanos debido a que les otorgó pasaportes, a pesar de que el territorio separatista estaba en Georgia.
Medvedev también criticó a Estados Unidos y otras naciones occidentales, aunque sin mencionar nombres, por impugnar la intervención de Rusia en Georgia, la cual comenzó luego de que fuerzas georgianas atacaron la ciudad principal de Osetia del Sur el 7 de agosto.
"Millones de personas nos apoyaron, pero no hemos escuchado palabras de apoyo y comprensión de aquellos que en las mismas circunstancias pontifican sobre elecciones libres y dignidad nacional y sobre la necesidad de utilizar la fuerza para castigar a un agresor", subrayó Medvedev.
Terra/AP