Terrorismo
A siete años de los más mortíferos ataques en Estados Unidos, los cabecillas de Al Qaeda se mantienen fuera del alcance de los servicios de inteligencia norteamericanos, azuzando la violencia y planificando nuevos ataques en Occidente, coinciden funcionarios y analistas.
Desde sus santuarios en Pakistán, Osama bin Laden y su lugarteniente Ayman Al Zawahiri manejan los hilos de Al Qaeda, red que ganó nuevamente terreno luego de haber acusado varios reveses, con ayuda de sus viejos amigos los talibanes, según indican los analistas.
"No solo andan sueltos, se comunican activamente con sus seguidores alrededor del mundo con mensajes en videos y están comprometidos activamente con el apoyo de guerras contra las fuerzas estadounidenses en Afganistán e Irak", indicó Bruce Riedel, ex funcionario de la CIA.
Al Qaeda levantó cabeza gracias a la crisis política en Pakistán y el resurgimiento de los talibanes, luego de haber tenido aplastantes pérdidas en Irak y Arabia Saudita.
"Hoy en día, si el extremismo violento y el terrorismo tienen un centro, está en Pakistán y no en Irak", señaló Anthony Cordesman, analista del Center for Strategic and International Studies.
A los servicios de inteligencia estadounidenses les preocupa que Al Qaeda pueda estar utilizando sus refugios en Pakistán para preparar nuevos ataques en países occidentales.
Ahora la red cuenta en Pakistán con las ventajas operativas y organizacionales que tenía en Afganistán antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, dijo Ted Gistaro, el principal analista de inteligencia para amenazas internacionales del gobierno de Washington.
Terra/AFP
