¿Cumplirá?
Pero hoy en día el mandatario incluye esas palabras entre sus frases "desafortunadas". Su esposa, Laura Bush, deploró que su marido invocara la justicia del Lejano Oeste.
"Eso hace pensar que me gusta la guerra. Y no me gusta", indicó Bush en la entrevista en junio.
Luego de pedir la captura de Bin Laden "vivo o muerto", Bush y la Casa Blanca han señalado que la "guerra" contra el terrorismo va más allá de la captura del jefe de Al Qaeda.
"En realidad, no me preocupo tanto por él", dijo Bush en marzo de 2002, cuando ya los ánimos se caldeaban con respecto a Irak, país invadido por una coalición dirigida por Estados Unidos en 2003.
En enero de 2008, concedió que "será un presidente u otro" el que ponga fin a la persecución del enemigo público número uno de los estadounidenses.
Terra/AFP
