Internacional
Por Jonathan Wright
EL CAIRO (Reuters) - Trabajadores egipcios atravesaron el domingo un terraplén de ferrocarriles para llevar equipo pesado de excavación al lugar donde la caída de rocas dejó al menos 34 muertos en una barriada de El Cairo.
En el lugar donde se produjo el desastre del sábado, rescatistas golpearon con martillos el techo de uno de los edificios colapsados, en un intento por alcanzar el piso inferior.
Residentes sacaron muebles a la calle y empacaron sus pertenencias, siguiendo instrucciones de las autoridades, que han dicho que planean demoler el edificio y otros aledaños.
Pero hasta el domingo en la tarde ningún equipo pesado como cargadores o grúas había llegado al sitio en el este de El Cairo, donde 30 horas antes rocas gigantescas se desprendieron de un risco cercano y cayeron sobre las casas y las personas que estaban abajo.
Fuentes de la policía ofrecieron reportes contradictorios respecto al número de cuerpos recuperados de abajo de las rocas. Algunos indicaron que eran 39, siete más que la cifra de muertos anunciada el sábado.
Otros indicaron que los fallecidos eran 35, mientras que la agencia estatal de noticias MENA mencionó 34, citando al Ministerio de Salud egipcio.
Algunas de las rocas pesan más de 200 toneladas y el romperlas y extraerlas podría llevar días.
El Gobierno estableció un campamento de tiendas en un jardín público a varios kilómetros de distancia para los sobrevivientes de unas 100 familias cuyas casas resultaron destruidas o dañadas.
Otros residentes dijeron que habían pasado la noche en la calle y que el Gobierno no les había provisto comida o albergue.
El risco, parte de las Colinas Muqattam que rodean la parte este de la vieja ciudad de El Cairo, se derrumbó sobre una de las áreas pobres de trabajadores que han surgido en torno a la ciudad mientras esta crecía en las últimas décadas.
(Reporte adicional de Samer Elatrash. Editado en español por Javier Leira)
Terra/Reuters