El Mundo
La ex rehén colombiana Ingrid Betancourt, el ex ejecutivo británico de CNN Chris Cramer y otras 16 personas fueron convocadas al primer simposio de la ONU sobre víctimas de terrorismo.
Las víctimas convocadas sufrieron ataques con bombas, fueron rehenes o padecieron alguna otra agresión terrorista en las últimas décadas en Medio Oriente, Europa, Africa, Asia y América.
La oficina del secretario general del organismo, Ban Ki-moon, dijo que andaría con cuidado para no lastimar sentimientos nacionales.
Dado que las Naciones Unidas carece de una definición aceptada del terrorismo, Robert Orr, asistente del secretario general, describió el enfoque del organismo como uno apoyado en 16 documentos judiciales internacionales para decidir qué debería o no debería ser definido como un acto terrorista.
"Todos hemos escuchado las voces de los terroristas. Muy rara vez escuchamos las voces e historias de sus víctimas", señaló Orr, quien supervisa la política y planeación estratégica de la ONU, y preside un destacamento antiterrorista.
Orr dijo que la "paralización a nivel internacional" en torno a las definiciones es una de las razones de que nunca antes se haya realizado un foro semejante.
Naciones árabes e islámicas, por ejemplo, han insistido en que los grupos extremistas como Hezbolá y Hamas, que han tomado las armas contra Israel, deberían ser excluidos de la definición de terroristas y considerarlos combatientes por la libertad.
Betancourt _quien tiene las ciudadanías colombiana y francesa, y estaba compitiendo por la presidencia del país sudamericano cuando fue secuestrada _ es uno de los participantes de mayor renombre.
El ejército colombiano la liberó en julio junto con otros 14 rehenes luego de permanecer seis años en manos del grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Otro invitado es Cramer, ex presidente de CNN Internacional y uno de los rehenes en el sitio a la embajada de Irán en Londres en 1980.
Otros participantes son Arnold Roth, quien perdió a una hija debido al ataque con bomba de un suicida en un restaurante de Jerusalén; y Ashraf Al-Khaled, cuyo padre y suegro murieron durante un ataque suicida con bomba en la fiesta de su boda en Ammán, Jordania, en el 2005.
Terra/AP