El Mundo
Arabia Saudí, miembro prominente de la OPEP, sugirió el martes que su nueva reunión la organización petrolera mantendrá sin cambio la producción de crudo a pesar de la inquietud en el cartel por un rápido descenso en los precios.
La producción saudí representa casi un tercio de la extracción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y por tanto la opinión de Arabia Saudí pesa en la decisiones que toman los ministros en sus encuentros para aumentar, mantener o reducir la generación de crudo. En consecuencia, las declaraciones del ministro petrolero Alí Naimi insinuaron que los ministro optarán por preservar las cifras actuales.
"El mercado está justamente bien equilibrado", dijo Naimi a periodistas al llegar a Viena la madrugada del martes, horas antes del encuentro ministerial de la OPEP. "Creo que las cosas están equilibradas, en una situación saludable".
Las palabras de Naimi parecieron un reproche a la reducción sugerida horas antes por Irán, el segundo mayor productor en la OPEP. "Creemos que hay demasiada oferta en el mercado", dijo el lunes a periodistas el ministro petrolero de Irán, Gholam Hossein Nozari.
Otros ministros de la OPEP han sido menos estridentes en sus llamados a cerrar las válvulas petroleras, a pesar del desplome de casi 30% en los precios que en julio llegaron a casi 150 dólares por barril. Los 13 países de la OPEP poseen dos tercios de las reservas conocidas de crudo en el mundo, y casi el 40% de la producción mundial de petróleo que les otorga un control amplio en el mercado global.
Terra/AP