URUGUAY-JUSTICIA
Montevideo, 10 sep (EFE)- El ex banquero uruguayo Juan Peirano Basso, extraditado hoy desde Estados Unidos y acusado de participar en una millonaria estafa bancaria en Uruguay, declaró durante una hora y media frente a la jueza Graciela Gatti y quedó detenido, informaron a Efe fuentes policiales.
Peirano llegó en un vuelo de la empresa chilena Lan, custodiado por tres oficiales de Interpol que viajaron a Miami para traerlo a Uruguay.
El ex banquero fue conducido de inmediato y en medio de un importante operativo de seguridad desde el aeropuerto de Carrasco hasta el juzgado de la jueza Gatti, que dispone de un plazo de 48 horas para decidir sobre su procesamiento.
Fuerzas anti motines bloquearon el ingreso al juzgado frente al que se congregó un reducido grupo de personas que insultó a Peirano cuando bajó de la camioneta policial que lo conducía.
Tras prestar declaración, Peirano, a quien se le colocó un chaleco a prueba de balas, fue retirado del juzgado y conducido a un establecimiento de reclusión que se mantiene en reserva por motivos de seguridad, agregaron los informantes.
El ex banquero deberá volver mañana al juzgado de la jueza Gatti.
Juan y sus hermanos Dante, Jorge y José Peirano Basso están implicados en una estafa bancaria de unos 800 millones de dólares ocurrida a principios de esta década, que desató una crisis de confianza en el sistema financiero de Uruguay en 2002, la peor en la historia del país.
El mayor de los hermanos Peirano Basso se radicó en Estados Unidos en el año 2002.
Los hermanos Dante, José y Jorge Peirano Basso fueron procesados y encarcelados en Uruguay en 2002 acusados de "maniobras fraudulentas" y recuperaron la libertad el año pasado mientras continúa el juicio.
Los cuatro hermanos eran los directores de las organizaciones financieras y empresas del Grupo Peirano en varios países y poseedores del 30 por ciento de las acciones.
El 70 por ciento restante de las acciones era controlado por su padre, Jorge Peirano Facio, quien fue procesado y encarcelado en Uruguay en diciembre de 2002 por el delito de "insolvencia societaria fraudulenta" y falleció en la cárcel en 2003.
El ahora extraditado era considerado el "cerebro" del Grupo Peirano, que controlaba en Uruguay los bancos de Montevideo y la Caja Obrera, ambos quebrados, el 33 por ciento de la administradora de fondos de previsión social Capital AFAP, Banco de Montevideo Fondos de Inversión y la casa de cambios Indumex, además de tener acciones en centros comerciales y empresas de transporte.
En el exterior, el grupo era propietario del Trade & Commercer Bank, de las islas Gran Caimán, en quiebra y liquidado y hacia donde fue desviada la mayoría del dinero.
Una gran cantidad de ahorradores inició juicios contra el grupo Peirano y contra el Estado uruguayo para reclamar que se les devuelva el dinero depositado en los dos bancos quebrados.
En Paraguay los Peirano adquirieron en 1989 el Deutsche Bank, que pasó a denominarse Banco Alemán, las financieras de Fondos de Inversiones Guarani, Velox Inversiones, Sociedad de Bolsa y Garantías, Planeamiento Financiero y Pensiones.
En Chile dirigían Banlatin representaciones bancarias, además de ser accionistas de la cadena de supermercados Santa Isabel, con presencia además en Ecuador, Paraguay y Perú. EFE jf/ap (con fotografías)
Terra/EFE