BRASIL-ELECCIONES
Río de Janeiro, 11 sep (EFE)- Tropas del Ejército y la Marina de Brasil comenzaron a ocupar hoy varias favelas de Río de Janeiro para cohibir la acción de grupos armados que amenazan la transparencia de las elecciones municipales del próximo 5 de octubre.
Los militares, que entraron alrededor de las 9.00 hora local (12.00 GMT) en siete barriadas pobres de Río, fueron enviados por el Gobierno federal a petición de las autoridades locales, desbordadas por la acción de las bandas de narcotraficantes y de paramilitares que se disputan el control de las favelas.
Cada unidad militar cuenta con cerca de 500 hombres que permanecerán en torno a tres días en cada favela, siempre bajo la supervisión de un juez del Tribunal Regional Electoral (TRE).
El Ejército entró en tres favelas de la empobrecida zona oeste de la ciudad: Cidade de Deus, Río das Pedras y Gardenia Azul, según constató Efe.
Mientras, los fusileros de la Marina patrullaron otras cuatro áreas de las favelas del Complejo de la Maré, una de las más peligrosas y conflictivas de Río.
En total, las autoridades esperan emplear cerca de 10.500 soldados, con los que patrullarán de forma alterna y rotatoria 27 barrios marginales en los que se ha identificado una amenaza más patente a los votantes.
El contingente militar permanecerá en las favelas hasta la celebración de la segunda vuelta de las elecciones, marcada para el 26 de octubre en todas las ciudades de más de 200.000 habitantes en las que ningún candidato a la alcaldía se imponga con mayoría absoluta.
Los narcotraficantes y los grupos mafiosos paramilitares, formados por agentes de las fuerzas de seguridad retirados y en activo, han amenazado a los votantes para que elijan a sus candidatos en las elecciones.
También han coartado a otros candidatos, a los que han acosado e intimidado cuando tratan de llevar sus campañas electorales a las barriadas que ellos dominan por las armas.
Según denunció hoy la prensa, varios de estos grupos han extorsionado a los candidatos y les cobran cantidades que ascienden hasta a 30.000 reales (unos 17.650 dólares) para permitir su paso a los barrios marginales de la ciudad más emblemática de Brasil. EFE mp/joc/mb (Con fotografía)
Terra/EFE