América Latina
Las autoridades presentaron en esta población del sur colombiano el tema musical que desde ahora acompañará sus mensajes invitando a la desmovilización a miembros de grupos armados irregulares.
La campaña de desmovilización, que arrancó al inicio del gobierno del presidente Alvaro Uribe en 2002, se basaba principalmente en mensajes de voces, algunas de ex combatientes o de simples locutores, que son transmitidos por radio y televisión, tanto públicas como privadas.
Pero las autoridades quisieron variar, para no hacer tan monótonos los mensajes y agregar música popular para respaldar las invitaciones a dejar las armas.
En un acto la víspera en San Vicente del Caguán, en el departamento de Caquetá y a unos 280 kilómetros al sur de Bogotá, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y los mandos militares, presentaron una versión de la pieza musical que acompañará desde ahora los mensajes: un pegajoso ritmo vallenato llamado "Desde la Distancia".
El tema es interpretado por Felipe Peláez, Peter Manjarrés y Checo Acosta, tres populares cantantes populares colombianos cuyas otras tonadas inundan a diario las radios comerciales.
Las autoridades explicaron que esperan que la música con los mensajes invitando a la desmovilización sean eficaces --en un país de tremenda tradición musical-- y aumente el número de desertores entre las filas de grupos rebeldes como las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de bandas paramilitares.
Desde el inicio de la primera campaña en 2002, las autoridades han destinado al menos 25 millones de dólares a los mensajes y programas de desmovilización.
Según datos del ministerio de Defensa, desde el 2002 y hasta ahora se han desmovilizado 48.000 combatientes de distintos grupos armados irregulares.
"Estamos aquí con un propósito de mandarles un mensaje aquellos que se encuentran aún en estas organizaciones haciendo el mal, que recapaciten que se acojan al programa de desmovilización y también para demostrar que no hay zonas vedadas" o a las que no pueda ingresar la fuerza pública, dijo a los periodistas en el acto el general Freddy Padilla, comandante de las fuerzas militares colombianas.
La zona para presentar la nueva pieza musical no fue una coincidencia: San Vicente fue el eje de una zona de 42.000 kilómetros cuadrados de donde el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002) retiró a militares y policías para negociar durante los casi cuatro años de su gestión un acuerdo de paz con los rebeldes de las FARC, que según las autoridades entonces usaron la región para acopiar drogas, ocultar secuestrados y planear ataques.
Los diálogos fracasaron y Pastrana ordenó el ingreso de la fuerza pública en febrero del 2002.
Desde entonces el gobierno de Uribe se ha dedicado a golpear duramente a las FARC.
Terra/AP