¡Viva México!
Por su parte, Catarino Guardado, mientras esperaba a realizar trámites en el consulado mexicano en Los Angeles, dijo que las celebraciones de independencia le provocan sentirse a gusto en EEUU.
"Yo voy a los eventos cuando tengo tiempo, y voy a ir a la alcaldía para pegar el grito: ¡Viva México!", aseguró.
Otra de las comunidades que celebra en grande es la Centroamericana. Los salvadoreños realizaron el domingo el tradicional desfile de independencia en el oeste de Hollywood.
José Núnez, originario de La Unión, El Salvador, indicó que el colorido desfile tiene el efecto sicológico de hacerlo sentir como si estuviera en su país.
"Habemos muchos que no podemos ir allá porque no tenemos papeles y por eso nos emociona venir a ver el desfile", explicó.
El fenómeno de las celebraciones de independencia constituye, según Octavio Pescador, catedrático de Ciencias Sociales y Estudios Chicanos de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), una oportunidad para unir a la gente por la nostalgia; pero a la vez reafirman la identidad nacional.
"Los que celebran con más fervor y emoción son los indocumentados que no pueden viajar a su país", afirmó Pescador. "Las celebraciones para ellos significa lo más cercano que puedan estar a su patria".
El profesor de UCLA destacó que las comunidades que celebran en conjunto se extienden desde México hasta Panamá y para la mayoría significa evocar recuerdos gratos de la adolescencia cuando vivían en sus países.
"La gente no está celebrando que van a derrotar a los estadounidenses y que al final van a ser libres", aseguró Pescador. "Las celebraciones simplemente les permite decir: esto es lo que soy".
Terra/ EFE
