América Latina
Por Iván Alvarado
COBIJA, Bolivia (Reuters) - Las fuerzas armadas bolivianas consolidaron el martes su control sobre la pequeña ciudad amazónica de Cobija, capital del departamento de Pando en el que los peores incidentes de una actual ola de violencia política dejaron un tendal de muertos y heridos.
Soldados fuertemente armados tomaron sin resistencia el centro de la capital pandina, después de detener a media mañana al prefecto regional, el opositor Leopoldo Fernández, acusado de "genocidio" y de no acatar un estado de sitio vigente en el distrito desde el fin de semana.
"Ojalá esto traiga paz a la región, después de tanta violencia entre hermanos," dijo Lino Mihauchi, director de la radio local Frontera, mientras los militares dispersaban a decenas de vecinos que gritaban a favor y en contra de Fernández en la plaza central de la ciudad.
Una fuente del comando militar que ahora es la máxima autoridad en Pando dijo que el edificio de la Prefectura del departamento, donde permaneció Fernández hasta su detención, quedó bajo custodia del Ejército.
El progresivo aumento del número de militares en las calles no pareció incomodar a los habitantes de la ciudad ubicada en plena llanura amazónica, a unos 1.000 kilómetros al norte de La Paz y a orillas de un río fronterizo con Brasil.
Sin embargo, las protestas y el cierre del aeropuerto local para operaciones comerciales por más de tres semanas comenzaban a provocar incomodidades a los aproximadamente 30.000 habitantes de Cobija, que en su gran mayoría se dedican a actividades comerciales aprovechando la condición local de zona franca.
El martes permanecían cerrados por quinto día consecutivo casi todos los comercios, incluidos los bancos cuyos responsables dijeron que se habían quedado sin efectivo.
En La Paz, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, expresó confianza en una rápida normalización en el distrito amazónico, donde una supuesta emboscada alentada por Fernández a campesinos oficialistas dejó la semana pasada al menos 15 muertos, 37 heridos y 106 desaparecidos, según el mas reciente recuento oficial.
"El estado de sitio está restableciendo el orden público y la tranquilidad en el departamento de Pando, se ha procedido ya a algunas detenciones que han permitido bajar el nivel de agresividad que algunos días tras prevalecía en la ciudad de Cobija," dijo Rada en conferencia de prensa.
Su colega de Defensa, Walker San Miguel, dijo que la salida de Fernández contribuirá a la paz regional, porque, según denunció, el prefecto realizaba actividades de resistencia al estado de sitio e inclusive convocó a dos manifestaciones callejeras.
Destacó también la detención previa de 11 sospechosos de participación en la considerada masacre de campesinos, quienes fueron enviados en confinamiento a La Paz.
San Miguel agregó que una primera misión humanitaria independiente, integrada por el defensor de Pueblo, la Cruz Roja y la Iglesia Católica, llegaría a Pando en las próximas horas.
Explicó que el acceso de esa misión no fue permitido antes "estrictamente por razones de seguridad, porque en Pando actuaban y actúan todavía civiles armados."
(Reporte de Iván Alvarado, Escrita por Carlos Alberto Quiroga)
Terra/Reuters