América Latina
La misión electoral de la OEA en Ecuador defendió el jueves su imparcialidad en el trabajo de observación que realiza de cara al referendo de fin de mes, ante cuestionamientos de algunos sectores de izquierda que criticaban una supuesta intromisión de la organización en asuntos internos.
"Todo lo que estamos haciendo está dentro del marco que nos da las obligaciones de la misión", aseguró el jefe de la misión, el chileno Enrique Correa, en una rueda de prensa.
Las declaraciones las realizó luego de que sectores políticos y estudiantiles de izquierda, partidarios del gobierno, se pronunciaran en contra de la delegación e incluso pidieran públicamente su salida aduciendo "injerencia" en asuntos internos de este país.
La OEA había pedido al gobierno que limite la publicidad oficial en aras de la equidad en la campaña electoral encaminada a fomentar la aprobación del proyecto de nueva Constitución que será sometido a referendo el 28 de septiembre.
"Estamos en nuestro deber, observando el proceso electoral como corresponde con la neutralidad, imparcialidad y equilibrio que corresponde a una misión internacional, entonces quienes tengan observaciones sobre nosotros, incluso que planteen una salida de la misión, están ejerciendo un derecho y nosotros cumpliendo con nuestro deber", señaló Correa.
"Ecuador es una democracia. Hay pleno derecho a la libertad de expresión, hay derecho a expresarse, a expresar opinión, a demandar, a exigir", agregó.
Sobre el trabajo de la misión explicó que desde la próxima semana unos 100 observadores de la organización se desplegarán por diferentes provincias del país y que su tarea se prolongará hasta el 2 de octubre.
Terra/AP