América Latina
La tensión en las zonas rurales se reavivó el martes luego que organizaciones campesinas anunciaron que centenares de labriegos estaban listos a ocupar fincas propiedad de brasileños en varios departamentos del Paraguay.
Sin embargo, el apuro de los campesinos sin tierra contrasta con un reciente anuncio de Miguel López, jefe de gabinete del presidente Fernando Lugo: "el problema de la tierra y la implementación de la reforma agraria integral no se solucionarán en uno, dos ni seis meses".
Edilberto Saucedo, vocero de la Organización Campesina Regional de Concepción (OCRC), dijo a los periodistas que en gran parte de Concepción, 450 kilómetros al norte de Asunción, "la mayoría de las fincas pertenece a brasileños, por tanto, hemos instalado campamentos provisorios en las puertas de acceso de ocho establecimientos, listos para ocuparlos".
Saucedo dijo que de esa forma querían enviar un mensaje al presidente Fernando Lugo "para que apure las expropiaciones a extranjeros y restablezcamos la soberanía sobre la tierra paraguaya".
Juan Bernal, otro líder campesino del departamento de Kanindeyú, 600 kilómetros al noreste de la capital, confirmó que 300 "compañeros están acampados frente a la hacienda Kuñá Porá (Mujer hermosa, en el idioma guaraní) de 11.000 hectáreas, propiedad del terrateniente brasileño Castro Cunha".
"En cualquier momento la ocuparán, para que el gobierno lleve adelante su promesa de reforma agraria integral" dijo Bernal, agregando que como el gobierno demora su promesa "estamos bloqueando temporalmente las rutas nacionales para el tráfico automotor, como protesta".
Otros 150 labriegos invadieron una finca de 160 hectáreas en el distrito Santa María, del departamento Alto Paraná, a 320 kilómetros al este de Asunción. El terreno pertenece a un grupo de 15 brasileños dedicados al cultivo de soja, girasol y hortalizas.
No se informó de enfrentamiento de campesinos con policías.
El jefe de gabinete López también comentó a periodistas que el tema es muy complejo y que "requiere de análisis, elaboración de un correcto catastro nacional de inmuebles y disponibilidad de dinero para financiar los proyectos de reforma agraria".
En la actualidad, el estado no cuenta con terrenos fiscales ni con dinero suficiente para comprarlos del sector privado.
Terra/AP