Habla a la nación
El presidente estadounidense George W. Bush dijo este miércoles en un discurso televisivo sobre la crisis financiera que "toda la economía" de Estados Unidos "está en peligro".
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Esta medida el miércoles buscó explicar los motivos del paquete al pueblo estadounidense, pero también para mantener la presión sobre los legisladores frustrados y molestos con el fin de que lleguen rápido a un acuerdo bipartidista en torno al plan.
Bush dijo que la meta es ayudar al gobierno a adquirir activos en problemas de forma que el crédito pueda comenzar a fluir de nuevo y la economía repunte.
Indicó que el rescate busca ayudar al país, no a compañías específicas.
Habló justo después de haber invitado al demócrata Barack Obama y al republicano John McCain -uno de los cuales heredará el desbarajuste económico en cuatro meses-, así como a líderes del Congreso a una reunión extraordinaria en la Casa Blanca el jueves para llegar a una solución negociada.
"Si el Congreso no actúa de inmediato, los estadounidenses podrían caer en un pánico financiero y se desarrollaría un escenario angustioso", afirmó Bush desde la Sala Este de la Casa Blanca, con el que espera ayudar a salvar su paquete de rescate.
El presidente mencionó dos opciones, una intervención radical por parte del gobierno o no intervenir, "mi instinto natural es la intervención federal", manifestó Bush.
Dijo que de no actuar, Estados Unidos caerá en pánico financiero, caerá el precio de la vivienda y millones de estadounidenses perderán sus empleos.
Bush respaldó explícitamente varios de los cambios que en los últimos días han sido exigidos desde diversos frentes. Sin embargo, advirtió que no aceptará regulaciones que él determine obstaculicen el crecimiento económico.
"Debe ser puesto en práctica lo más pronto posible", dijo el presidente.
Terra/Agencias
