Estados Unidos
A pocas horas de un aguardado debate entre los candidatos presidenciales, reinaba la expectativa el viernes por ver si el republicano John McCain se presentaría a debatir con su adversario demócrata Barack Obama, un careo que ha quedado en duda en medio del caos financiero en que está sumida la nación.
McCain ha dicho que no acudirá al debate en Oxford, Misisipí, porque desea trabajar junto con el presidente George W. Bush y líderes del Congreso en un plan para rescatar el sistema financiero nacional.
Pero las gestiones en torno a un plan de rescate de 700.000 millones de dólares se frustraron después que una reunión convocada por Bush con los líderes del Congreso y los dos candidatos presidenciales terminó el jueves sin solución en medio de ásperos desacuerdos.
Los demócratas culparon el viernes a los republicanos en la Cámara de Representantes por apelar a Bush _y apoyar a McCain_ en un esfuerzo por restructurar el plan de rescate.
El representante Barney Frank, titular del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, dijo que los líderes demócratas en el Congreso se sorprendieron por el nivel de desacuerdo que afloró durante la reunión en la Casa Blanca, que ocurrió después que figuras prominentes de ambos partidos creyeron que tenían acuerdo bipartidista en torno a ese plan.
"No sabía que yo fuese a ser el árbitro de una guerra civil ideológica interna" republicana, dijo el demócrata Frank a la CBS.
Los desacuerdos fueron tan intensos que algunos legisladores se preguntaron en voz alta si los negociadores se presentarían a la reanudación de las conversaciones el viernes en el Capitolio.
Por otra parte, las cadenas de televisión continúan sus preparativos. "Continuamos como si vaya a tener lugar y lo haremos hasta que alguien nos diga lo contrario", dijo la vocera de la cadena ABC Cathie Levine.
Terra/AP