América Latina
Las autoridades sanitarias ordenaron la revisión de todos los productos lácteos de origen chino antes de autorizar su venta y consumo, para comprobar que no están contaminados con melamina.
La decisión anunciada por la ministra de Salud, María Soledad Barría, se adoptó en vista del escándalo internacional luego de que al menos cuatro bebés murieron y cientos se enfermaron en China por leche contaminada con melamina.
Barría dijo que se pidió a las empresas chilenas que hayan importado leche china que no la comercialicen antes de la revisión.
Aclaró el viernes que hasta ahora no hay indicios de que leche contaminada haya llegado al país.
Funcionarios del ministerio decomisaron poco más de 200 tarros de leche condensada o en polvo en almacenes en la región agrícola de Colchagua, al sur de Santiago, y en la capital.
Se cree que las cantidades de leche importada desde China no son importantes, pero no se conocieron de inmediato las cifras.
Las revisiones ordenadas por su ministerio aseguran que si existiese leche contaminada en el país, ella no llegará al consumidor.
Terra/AP