DROGAS
Denver, 26 sep (EFE)- Una docena de personas, la mayoría inmigrantes latinos, fue arrestada en el este de Idaho como parte de una banda de distribución de cocaína y metanfetaminas, informaron las autoridades.
De acuerdo con la información provista por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y por la evidencia presentada por los investigadores el jueves por la tarde durante una conferencia de prensa en Rexburg (Idaho), los arrestos comenzaron la semana pasada después de que un jurado especial presentase cargos formales contra 29 sospechosos.
Los investigadores dijeron que durante casi un año escucharon secretamente las conversaciones telefónicas de los miembros de la banda, de las que lograron concluir que los traficantes estaban conectados con las organizaciones de Santos-Rojas y de Rojas-Pérez, "dos nombres importantes en el narcotráfico", según el alguacil Roy Klinger, del condado Madison.
Los traficantes operaban en por lo menos 17 localidades de Idaho y del estado de Washington, con destino final en Seattle. Los narcóticos provenían de México.
"Este es uno de los mayores casos que jamás hemos visto en esta área de Idaho. Los ciudadanos deben sentirse muy complacidos con el resultado del operativo", comentó Klinger.
"Ahora va a ser mucho más difícil que las numerosas personas conectadas con esta banda consigan drogas", agregó.
Según la justicia federal, las actividades ilícitas comenzaron hace cinco años y la mayoría de los integrantes de la banda son inmigrantes indocumentados.
Por el momento, solamente seis de los 29 presuntos integrantes de la banda fueron arrestados, aunque la policía también detuvo a siete "colaboradores", tanto personas que transportaban la droga de una ciudad a otra como consumidores.
"Se trata de una organización bien establecida y sofisticada, controlada por el cartel de Sinaloa", puntualizó el agente especial Arnold R. Moorin, del Departamento Estadounidense Antidroga (DEA, en inglés), quien agregó que "se espera el arresto de más sospechosos en las próximas semanas".
Las autoridades federales comenzaron a participar de las investigaciones en noviembre del 2007 cuando la policía estatal de Oregon detuvo a una camioneta de lujo en el que Bertario Santos-Rojas, de 36 años, presunto cabecilla de la banda y residente en Auburn, Washington, era pasajero.
En el vehículo se hallaron 31 kilos de cocaína y 11.000 dólares en efectivo ocultos dentro de un altoparlante.
El líder en Idaho (ya arrestado) fue identificado como Esteban Rojas-Pérez, 30, de Rexburg.
Según la DEA, la banda continúa operando en Los Angeles y en los estados de Montana e Illinois.
Además de la DEA y del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), 16 departamentos de policía locales participaron de las investigaciones. EFE fm/cs
Terra/EFE