Estados Unidos
Siete años después de la instalación de un techo de vidrio y un filtro solar diseñados por el español Santiago Calatrava, el Museo de Arte de Milwaukee eliminó un déficit de 30 millones de dólares, atrae más público y monta exhibiciones elogiadas por el público y la crítica.
Pero ahora que ya pasó la novedad, su nuevo director, Dan Keegan, debe decidir qué rumbo toma.
Muchos museos enfrentan la misma situación. Un estudio realizado en el 2006 por la Asociación de Museos halló que el 50% de los que participaron en la consulta completaron o están realizando obras, renovaciones o expansiones.
"Creo que esta nueva tendencia podría resultar una trampa", dijo Kathleen McLean, presidenta de la Visitors Study Association. "La gente no quiere necesariamente cosas nuevas. Quiere experiencias enriquecedoras".
Es difícil determinar cómo le va a los museos que han realizado expansiones, porque en el 35% de los museos la entrada es gratis y porque algunos museos miden de forma diferente la asistencia de público, indicó el portavoz de la Asociación de Museos Dewey Blanton. Algunos tal vez no mantengan los niveles que alcanzaron en su mejor momento, pero de todos modos la asistencia es superior a la que tenían antes de la renovación. Ese es el caso del Museo de Arte de Milwaukee.
La asistencia del 2007 fue un 80% más alta que la del 2000, pero un 45% inferior a la del año siguiente a la renovación. Los funcionarios del museo consideran que la expansión fue un éxito, pues, al final de cuentas, la asistencia aumentó y se está cumpliendo la promesa de ofrecer cosas inesperadas.
"(El museo) Es más una escultura que un edificio. Es cinético, móvil y dinámico", dijo Keegan. "Se puede esperar lo inesperado y eso es un factor a tener en cuenta cuando programamos nuevas muestras y experiencias educativas".
El Museo de Arte High de Atlanta inauguró tres nuevos edificios en noviembre del 2005, diseñados por el renombrado arquitecto italiano Renzo Piano.
Susan Clark, directora de marketing y comunicaciones del High, dijo que cuanto más espacio, más gastos de mantenimiento, incluida calefacción y aire acondicionado. Pero ellos también consideran que la expansión fue exitosa, en vista de que la asistencia del 2007 fue un 61% más alta que la del 2004, el año previo a la renovación.
Indicó que el museo trata de traer muestras que puedan interesarle a la gente del sur, como las que inauguró en junio: "Camino a la libertad: Fotografías del movimiento por los derechos civiles, 1956-1968" y "Después de 1968: Artistas contemporáneos y el legado de los derechos civiles".
"Es un reto, pero hemos tratado de asegurarnos de que le sacamos el máximo provecho al edificio con la programación, enriqueciendo nuestra colección y ampliando las exhibiciones", expresó Clark.
El Museo de Arte de Denver completó una renovación en el 2006 y la asistencia aumentó. La expansión permite más muestras de interés más bien local, como una sobre Arte Occidental y de los Nativos de Estados Unidos.
Keegan no se considera en desventaja por tener que hacerse cargo de un museo cuya asistencia ha disminuido tras alcanzar su pico. Dijo que su objetivo es organizar muestras relevantes y explorar nuevas tecnologías, facilitando la interacción con el museo mediante teléfonos celulares, la red y los iPods.
Pero opina que la tecnología no puede reemplazar las formas tradicionales de experimentar el arte, aunque sí puede ayudar a mejorar le experiencia de las nuevas generaciones.
"Tenemos que hallar formas de hacer que la experiencia sea más amplia y profunda", señaló Keegan, quien estuvo los últimos siete años al frente del Museo de Arte de San José, California.
El presidente de la Asociación de Museos Ford Bell dijo que no le preocupa el impacto que pueda tener la débil economía en los museos que se han expandido. Recalcó que la admisión a los museos tienen un costo promedio de seis dólares.
"Los museos probablemente sean afectados, pero por 200 años los museos han sobrevivido a las crisis económicas. Les va bien porque son una distracción barata", manifestó.
Terra/AP