Estados Unidos
El secretario de Justicia nombró a una fiscal el lunes para que investigue si el gobierno violó la ley al despedir a nueve fiscales generales, en un escándalo que derivó en la renuncia de su predecesor y dañó la credibilidad de su departamento.
La decisión de avanzar con la investigación fue recomendada por un informe interno del Departamento de Justicia que criticaba duramente a funcionarios del gobierno del presidente George W. Bush y a congresistas y sus asistentes por los despidos, que muchos consideran ocurrieron por razones políticas.
Senadores de ambos partidos que realizaron la investigación y prepararon el informe elogiaron al secretario Michael Mukasey por su decisión y le advirtieron a Bush que no perdone a nadie involucrado en el escándalo antes de abandonar la Casa Blanca en enero.
"El pueblo estadounidense considerará cualquier mal uso de la capacidad de perdón, o cualquier clemencia o inmunidad otorgada a aquellos miembros de su gobierno (de Bush) involucrados en el escándalo de despido de fiscales como una admisión de culpa", explicó el demócrata Patrick Leahy, presidente del Comité Judicial del Congreso.
Mukasey eligió a Nora Dannehy, una fiscal del estado de Connecticut, para dirigir la investigación sobre el papel que desempeñó la Casa Blanca en los despidos de los nueve fiscales y si se cometió algún delito cuando el Congreso investigó el tema.
El elegir a un fiscal con experiencia para dirigir la investigación fue la principal recomendación del informe del Departamento de Justicia difundido el lunes. Mukasey dijo que quería a alguien que no trabajara en Washington para encabezar la pesquisa.
El informe del departamento describió que el ex secretario del Departamento de Justicia, Alberto Gonzales, y el subsecretario Paul McNulty casi no participaron en las decisiones de destitución de los nueve fiscales.
El documento es una crítica más al manejo de Gonzales del Departamento de Justicia durante sus 31 meses como secretario. Gonzales dimitió en septiembre del 2007, después que el escándalo saliera a la luz.
En un comunicado difundido a través de su abogado, Gonzales dijo que: "Mi familia y yo estamos contentos de dejar detrás la investigación sobre mi conducta y tenemos ganas de abordar nuevos desafíos".
El abogado de Gonzales, George Terwiller, destacó que el informe no acusa a Gonzales de violar la ley.
"Me parece extraño que en lugar de cerrar la investigación, el departamento exagere el tema colocándolo bajo la dirección de un fiscal", añadió.
Terra/AP