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Al menos 113 personas murieron en una enorme estampida humana ocurrida en un templo hindú del Estado turístico de Rajastán, en el oeste de India, dijo este martes un responsable local.
"Tenemos 113 cadáveres en los hospitales públicos de la ciudad de Jodhpur", declaró a la AFP un alto funcionario de la localidad, Kiran Soni Gupta.
La tragedia se produjo hacia las 06H00 (00H30 GMT) en el templo de Chamunda, en el recinto del fuerte Mehrangarh, donde por lo menos 25.000 peregrinos se habían reunido para participar en una fiesta hindú.
La estampida se desencadenó cuando un muro del edificio se desplomó, matando a varios peregrinos y desencadenando el pánico general, explicó a la AFP el secretario de Interior del Estado de Rajastán, S.N. Thanvi.
Hubo gente pisoteada, que murió aplastada y asfixiada, precisó Gupta.
Al menos 150 personas resultaron heridas, algunas de gravedad.
"Hay gente que sigue atrapada bajo la pared e intentamos sacarla de allí", señaló el comisario de la policía municipal, Malini Aggarwal.
Una corresponsal de la AFP vio fieles que transportaban cadáveres hacia vehículos de policía y otros que desesperadamente intentaban reanimar a sus allegados.
"Iba a encontrarme con un amigo esta mañana para la oración, pero estaba un poco atrasado", explicó, aún conmocionado, un estudiante de Jodhpur. "Cuando llegué, era un caos. La gente corría en todas las direcciones. Logré encontrar a mi amigo que había perdido el conocimiento pero no estaba gravemente herido", explicó.
India tiene una población de 1.100 millones de habitantes, de los cuales el 80% son hindúes y el 14% musulmanes. En esta epoca está volcada a los preparativos de la gran fiesta hindú de las luces, Diwali, prevista para el 28 de octubre, que marca el nuevo año según el calendario religioso.
En pleno periodo de festividades religiosas, son frecuentes los accidentes en templos abarrotados de fieles, donde son casi inexistentes las medidas de seguridad.
La estampida de Jodhpur es la cuarta de este año en la India.
A principios de agosto, 150 hindúes murieron aplastados en las mismas condiciones en un templo del sureño Estado de Himachal Pradesh, después de que empezaran a circular rumores de un deslizamiento de tierra en esta zona de estribaciones del Himalaya.
Un mes antes, seis peregrinos murieron durante una fiesta hindú a la que asistían un millón de fieles en el Estado de Orissa (este). Otros nueve murieron en marzo en el centro de la India en una estampida de unas 100.000 personas.
Pero la peor estampida se remonta a enero de 2005 durante una peregrinación hundú en Satara, a 300 km al sur de Bombay, en la que murieron 257 personas.
Terra/AFP