Crisis financiera
"Nadie sabe lo que va a ocurrir, pero nadie quiere cargar con la culpa si el plan no sirve, y encima los legisladores se vieron inundados con correos y llamadas de los votantes en sus distritos", explicó a Efe Michael Tanner, analista económico del conservador Instituto Cato.
"El público está en contra de que el Gobierno salga al rescate de las grandes empresas, y los legisladores deben responder a sus votantes", agregó Tanner, aunque vaticinó que el Congreso aprobará un plan porque la inacción sería desastrosa.
Por ahora no parece que haya más bancos en quiebra, pero ahí están las advertencias de una temida recesión, un aumento drástico en el desempleo, o una fuerte caída del valor de los planes de jubilación.
Los legisladores reanudarán sus sesiones el jueves, pero no hay garantías de que vayan a retomar el derrotado proyecto.
Bush dijo hoy que el daño económico para el país será "doloroso y duradero" si el Congreso no insufla vida al plan de rescate.
Pero, cuando faltan cinco semanas para las elecciones generales, los legisladores aparentemente intentan por todos los medios evitar el mayor escozor de una posible derrota personal en las urnas.
Terra USA/EFE