Estados Unidos
El sector oriental de Los Angeles, una verdadera colonia mexicana, cree que puede funcionar mejor con una administración propia, independiente de la del Condado de Los Angeles al que pertenece actualmente.
El sector oriental _cuna de los vehículos con suspensión baja, el conjunto musical Los Lobos y el boxeador Oscar de la Hoya_ es para los estadounidenses de origen mexicano lo que Harlem para la comunidad negra.
La ciudad cuenta con más de 130.000 habitantes _el 96% de ellos hispanos_ concentrados en 19,17 kilómetros cuadrados (7,4 millas cuadradas).
Los partidarios de crear una nueva municipalidad se quejan de que su ciudad es tratada como algo secundario por la Junta de Supervisores del condado, y desean regir su propio destino.
"Somos un área identificada a nivel nacional", comentó la vicepresidenta de la Asociación de Residentes del Este de Los Angeles, Diana Tarango, la principal promotora de la iniciativa. "Deberíamos tomar nuestras propias decisiones sobre la plantación de árboles en las calles y la colocación de los postes de alumbrado".
Aunque los que no viven ahí consideran con frecuencia la zona un lugar empobrecido plagado de pandillas, el este de Los Angeles posee un simbolismo cultural y político para los mexicano-estadounidenses.
El director del Centro para el Estudio de Los Angeles en la Universidad Loyola Marymount, Fernando Guerra, considera al sector "el epicentro de la cultura latina".
Durante décadas, el este de Los Angeles ha sido la primera escala de los inmigrantes procedentes de México, aunque estos días hay casi tantas papuserías salvadoreñas como taquerías mexicanas.
Los barrios parecen arrancados de las aldeas latinoamericanas: se puede escuchar un gallo que cacarea en un patio trasero, o un vendedor de agua de horchata que la dispensa desde un carrito de supermercado. Murales de vivos colores de la Virgen de Guadalupe y caciques aztecas decoran los muros de las viviendas de asistencia pública y las tienditas de la esquina.
En las décadas de 1960 y 1970, la comunidad era el centro de movimiento chicano defensor de los derechos civiles.
En 1970, la policía y miles de chicanos opuestos a la guerra de Vietnam se enfrentaron en la calle, y Rubén Salazar, columnista del diario Los Angeles Times, murió en la pelea. Un parte del este de Los Angeles lleva su nombre y un bulevar cercano el de César Chávez, líder de los braceros agrícolas itinerantes.
Este sector es una fusión de culturas del norte y sur de la frontera. El español es la lengua dominante, pero en su versión híbrida, el spanglish, salpicado de palabras como "breka" por break (descanso), "marqueta" por market (mercado), y "cora" por quarter (moneda de 25 centavos).
Aunque la música norteña truena en el ambiente desde los comercios del centro, el este de Los Angeles también ha producido artistas como Los Lobos, que combinan la música folclórica de origen mexicano con el rock estadounidense.
Entre los hijos predilectos de la zona destacan De La Hoya y el actor Edward James Olmos, que en 1988 protagonizó la película "Stand and Deliver" como el maestro del este de Los Angeles Jaime Escalante, que transformó a muchachos del barrio en campeones de cálculo.
Los partidarios de contar con una ciudad propia esperan utilizar ese orgullo cultural. Será el cuarto intento de incorporación municipal desde 1961; el último fue en 1974. Tarango y otros sostienen que el movimiento fracasó debido a las rencillas políticas.
La representante demócrata Grace Napolitano, partidaria de la nueva municipalidad, dice sentirse animada esta vez porque los residentes están bien organizados e informados.
"Tiene enormes posibilidades de que sea aprobada", dijo la congresista, cuyo distrito incluye el este de Los Angeles. "Sin embargo, tendrán que aclarar los temores de que la incorporación significará un aumento de los impuestos a los bienes raíces".
Los residentes seguramente no podrán votar la propuesta al menos por otros dos años, mientras el proceso recorre el proceso burocrático y político.
La asociación de residentes debe presentar primero una solicitud antes de diciembre en la que pidan a la comisión condal que realice un estudio sobre si la ciudad del este de Los Angeles tendrá una base fiscal adecuada. Hasta ahora, los organizadores han juntado la mitad de las 10.000 firmas necesarias, dijo el presidente de la asociación, Oscar Gonzales.
El líder cívico cree que el estudio será favorable. Un informe similar ordenado por la asociación de residentes descubrió que la ciudad generaría 51 millones de dólares en ingresos, muy por encima del presupuesto calculado en 41 millones de dólares.
Si la comisión de estudio y los supervisores del condado aprueban el pedido de incorporación, los residentes del este de Los Angeles se pronunciarían en un referéndum. Los supervisores no adoptarán posición alguna hasta ver el estudio.
Algunos residentes del este de Los Angeles temen que la incorporación les costará más dinero, por ejemplo en la forma de licencia municipal en los pequeños comercios que hoy funcionan sin una.
"Creo que estamos bien como estamos", opinó Jacob Salazar, propietario de un comercio de material deportivo. "No veo razón alguna para cambiar".
Los partidarios del proyecto creen que el consejo municipal responderá mejor que los supervisores del condado.
El concesionario de automóviles Louis Herrera cree que los funcionarios municipales estarán más motivados a la hora de atraer negocios como la cafetería Starbucks que abrió el año pasado. Ello incrementaría el atractivo del distrito comercial del centro.
"El condado es enorme. Cada supervisor está encargado de 2,1 millones de personas", dijo Herrera, que encabeza además la Cámara de Comercio del este de Los Angeles. "Somos como un hijo pródigo".
Terra/AP