¿Hasta cuándo?
Washington, 30 sep (EFE)- El arresto de más de 1.150 indocumentados en California en las últimas semanas es clara señal de que las redadas siguen a la orden del día, aunque en el Congreso la aflicción del momento es la crisis financiera y cómo resolverla.
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En diversas redadas que concluyeron el sábado pasado, las autoridades federales lograron el arresto de 1.157 personas de 34 países en tres semanas, en lo que ha sido catalogado como la mayor operación policial de su tipo desde 2003.
En las redadas cayeron inmigrantes que habían desoído las órdenes de deportación o que habían reingresado a Estados Unidos tras haber sido deportado una primera vez.
Del total de arrestados en todo California, 595 tenían órdenes de deportación pendientes y 346 tenían antecedentes penales, según indicó Virginia Kice, una portavoz de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
Mientras tanto, 116 inmigrantes indocumentados o extranjeros con antecedentes penales o indocumentados fueron detenidos en el sur del estado de Florida, como parte de una operación policial de cinco días que concluyó la semana pasada.
En Florida, las acciones de los agentes de ICE estuvieron concentradas en los condados de Miami-Dade, Broward y Monroe. Del total de detenidos en el estado, 18 habían sido condenados por crímenes como violación sexual, posesión de drogas o armas, robo, y manejar ebrios, entre otros.
Michael Rozos, a cargo de las deportaciones en la oficina de ICE en Florida, ha dicho que su agencia continuará haciendo la labor que le corresponde de hacer cumplir las leyes de inmigración.
Terra/EFE
