NOBEL-LITERATURA
Los medios británicos destacan tanto
las cualidades literarias como el compromiso político del último
premio Nobel de Literatura, el dramaturgo Harold Pinter, que ha
atacado con inusitada virulencia desde la guerra de Iraq hasta la
práctica de la tortura en muchos países aliados de Occidente.
14/oct/2005.- El también dramaturgo David Hare opina hoy en el diario "The Guardian" que Pinter es un autor más importante incluso que el también premio Nobel Samuel Beckett y afirma que esta vez la Academia Sueca no se ha equivocado como le ha ocurrido con frecuencia.
AP"Antes de Pinter, escribe Hare, los poetas (británicos) que se dedicaron al teatro, como TS Eliot o Lawrence Durrell, resultaban ya pretenciosos, ya incompetentes desde el punto de vista dramático".
"Pinter, que después de todo ha trabajado muchos años de actor, ha conseguido combinar la intensidad de su visión, con un sencillo y práctico dominio de la forma", agrega el dramaturgo.
Para Hare, el último Nobel de Literatura pertenece totalmente a la generación de la mitad del siglo XX porque en él se combinan una "rabia elemental" -no en vano se llamó a esa generación de dramaturgos los "Jóvenes Airados"- y una "liberal generosidad".
Hare destaca por otro lado el compromiso del nuevo Nobel: desde hace casi veinte años Harold Pinter ha sido, muchas veces con un grave costo personal, el más destacado portavoz británico "de todas las víctimas de la beligerancia y la opresión".
"Al igual que Arundhati Roy (autora de "El Dios de las pequeñas cosas"), Pinter ha trabajado en la redefinición de la idea de que, en estos tiempos particularmente difíciles, cabe esperar de un artista", afirma Hare en relación con su claro compromiso político.
Terra/EFE