Abuso policial
Alrededor de 600 inmigrantes hispanos, la mayoría mexicanos, demandaron una investigación federal ante los recurrentes abusos de la policía de Waukegan, ciudad al norte de Chicago.
Chicago, 17/Enero/2006.- En un encuentro comunitario el lunes por la noche con el alcalde Richard Hyde y el jefe de policía William Biang, los residentes reiteraron serias acusaciones en contra de los elementos de seguridad pública y tránsito de Waukegan.
EFEDetenciones arbitrarias, golpizas sin motivo, confesiones forzadas, arrestos injustificados y multas excesivas por infracciones fabricadas son algunos de los recurrentes señalamientos contra la Policía local.
El reclamo se dio en el marco de una reunión propiciada por el párroco Gary Graf, después de la muerte del méxico-americano Roberto González, de 34 años, en un incidente con la policía la noche del 4 de enero.
Este fallecimiento provocó que -una vez más en los últimos meses- los hispanos residentes en esta ciudad ubicada a 50 millas al norte de Chicago protestaran por la supuesta brutalidad y continuos abusos policíacos.
Durante una hora el alcalde y el jefe de la policía local escucharon numerosos ejemplos de cómo los agentes de seguridad pública abusan de los inmigrantes mexicanos.
"Se llevaron a mi cuñado por escandalizar adentro de su casa y regresó con cuatro multas por manejar bajo la influencia del alcohol; ¡Lo arrestaron en su casa!", dijo uno de los manifestantes.
Terra/EFE