OBESIDAD
Esta actitud de las madres hispanas hacia el sobrepeso de sus hijos ya había sido advertida con anterioridad.
TerraEntre 1992 y 1997, la Agencia Latino Americana de Investigaciones y Servicios de Denver, conocida como LARASA, dirigió el Proyecto HEAL ("Sanar"), que educó a más de 600 madres hispanas sobre el peligro de la obesidad en niños, sobre todo de aquellos con padres diabéticos.
En 1997, la doctora Elena Serrano, que entonces estaba completando su maestría en la Universidad Estatal de Colorado, propuso preparar a las abuelas latinas para que sirviesen como "educadoras de nutrición" en sus familias. (Serrano ahora dicta clases de nutrición en la Universidad Tecnológica de Virginia).
Por otro lado, datos de la Encuesta Nacional de Examinación de la Salud y la Nutrición (NHANES, en inglés), dependiente del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, indican que un 11 por ciento de niños menores de dos años padecen de sobrepeso.
El porcentaje más alto es entre los afroamericanos (18 por ciento), seguidos por los hispanos (14 por ciento), y los anglosajones (10 por ciento).
Según Johnson, una manera efectiva de reducir la obesidad infantil es animar a las madres a amamantar a sus hijos, ya que por cada mes que el bebé es amamantado, se reduce en un cuatro por ciento el riesgo de llegar a ser obeso.
Sin embargo, en la transición de la lactancia a la ingestión de alimentos sólidos, surgen, en las familias hispanas, hábitos de nutrición infantil que contribuyen, junto con otros factores, a fomentar el sobrepeso, aseveró la especialista.
Un estudio completo sobre este tema, también escrito por la Johnson y titulado "¿Cómo es eso que mi hijo tiene sobrepeso? Percepciones de madres méxico-americanas sobre la obesidad infantil", aparecerá próximamente en el "Journal of Pediatrics".
Terra/EFE