Gripe aviar
Saelens explicó a la prensa que las vacunas contra la gripe que existen hoy en día estimulan la inmunidad del cuerpo humano frente a las proteínas hemaglutina (H) y neuraminidasa (N), situadas en la superficie del virus.
EFEEsas proteínas tienen una gran capacidad de mutación y las vacunas convencionales no son efectivas frente a las nuevas variantes que surgen cada año, lo que obliga a rediseñar nuevas vacunas.
Sin embargo, la vacuna con la que se está experimentando este grupo de científicos facilita inmunidad frente a otra proteína situada en la capa externa del virus, llamada M2, que es mucho menos variable.
El fármaco ha sido ya experimentado en ratones que, tras su administración, fueron capaces de sobrevivir a una infección letal del virus.
Los resultados son prometedores, aunque harán falta varios años antes de que el fármaco se pueda ensayar en personas, precisó Saelens, quien indicó que su administración sería por vía intranasal.
Aunque la mayoría de vacunas que existen hoy son inyectables, los expertos coinciden en que las vacunas sin aguja son preferibles por resultar más cómodas y más fáciles de administrar y reducir los efectos adversos.
Además, en enfermedades respiratorias como la gripe, la administración nasal lleva la vacuna ahí donde resulta más necesaria para estimular una respuesta inmunitaria local.
Los responsables de este proyecto subrayan que si la futura vacuna da resultado en personas, no sólo ayudará a reducir los costes económicos y sociales de la gripe, sino que garantizará el crecimiento y desarrollo de la industria europea fabricante de vacunas en el mercado mundial.
Terra/EFE