FRANCIA-MOVILIZACIONES
El ultimátum de sindicatos y organizaciones estudiantiles al primer ministro francés, Dominique de Villepin, para que retire su contrato laboral para jóvenes, expira el lunes, mientras éste multiplica los gestos de diálogo sin dar marcha atrás.
París, 20 marzo 2006.- Villepin está convencido de que su Contrato de Primer Empleo (CPE), que posibilita el despido sin justificar de los menores de 26 años en los dos primeros años de prueba, "merece una oportunidad".
ReutersEs lo que dice en una entrevista hecha ayer -un día después de las multitudinarias manifestaciones que sacaron a la calle en Francia entre 500.000 y 1,5 millones de personas contra el CPE- y publicada hoy en "Citato", una revista mensual destinada a los jóvenes entre 15 y 25 años.
Lo único que "lamenta" Villepin es que su método para sacar adelante el CPE -por vía de enmienda y sin previa concertación sindical- haya generado "incomprensión".
Aún así, no se cansa de repetir que el CPE "creará nuevos empleos", su gran batalla desde que hace diez meses tomó las riendas de Ejecutivo con la vista puesta en las elecciones presidenciales previstas para el primer semestre de 2007.
Oficialmente, Villepin y su mentor, el presidente Jacques Chirac, están "en la misma onda" de no ceder a la amenaza, e insistir en la oferta de diálogo a los sindicatos para "mejorar" el nuevo contrato.
Su muy fiel presidente de la Asamblea Nacional (cámara de diputados), Jean-Louis Debré, dramatizó hoy la situación al afirmar, en una entrevista al diario "Les Echos", que "ordenar al Estado por un ultimátum que retire o que no aplique una ley adoptada por el Parlamento es un atentado contra la República y la democracia".
Terra/EFE