EEUU-INMIGRACION
Esa medida otorgaría un total de 400.000 visas al año para los trabajadores indocumentados y sus familiares inmediatos.
APTambién incluye protecciones laborales y una vía para la legalización y eventual ciudadanía de estos indocumentados en Estados Unidos.
Kennedy declaró que la medida bipartidista forma parte de una estrategia que se apoya en la seguridad nacional, un programa que responde a futuros flujos migratorios y un plan que permite a decenas de miles "ganarse" el derecho a la residencia legal en Estados Unidos.
Los partidarios de la medida insisten en que ésta responde a las necesidades del mercado laboral de EEUU, ya que se calcula que más de 400.000 inmigrantes cruzan ilegalmente al país pero las leyes actuales sólo otorgan 5.000 visas para trabajadores con escasas destrezas laborales.
Previamente, el comité rechazó una enmienda que hubiese obligado a los inmigrantes indocumentados a regresar a sus países de origen para solicitar una visa.
Para convertirse en ley, la medida tiene que ser aprobada en el Senado y posteriormente armonizada con la del republicano James Sensenbrenner, que aprobó la Cámara de Representantes el pasado 16 de diciembre.
El líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, alabó la aprobación de esta reforma porque "necesitamos una reforma migratoria completa que asegure nuestras fronteras, proteja a los estadounidenses y tenga en cuenta a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en este país".
La mayoría de esos indocumentados son de origen hispano, sobre todo de México, país al que se desplazará Bush esta semana para abordar éste y otros asuntos con el presidente mexicano, Vicente Fox, en una reunión tripartita en la que también participará el primer ministro canadiense, Stephen Harper.
Terra/EFE