MEXICO-ELECCIONES
02/08/2006 - 03:03(GMT)
México, 1 ago (EFE)- La capital mexicana vivió hoy su segundo día de caos vial debido a los bloqueos organizados por el candidato presidencial de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, en tanto que el Gobierno ha calificado estas medidas como ilegales.
Miles de capitalinos vivieron hoy una segunda jornada de "vía crucis" consecutiva después de que una parte de la ciudad quedó prácticamente cercenada para la circulación de vehículos, que los obliga a dar grandes rodeos en medio de atascos y atrasos para llegar a su destino.
Desde el pasado domingo, López Obrador, anunció la instalación de 47 campamentos, 32 en el Zócalo y otros 16 distribuidos en las avenidas Juárez y Paseo de la Reforma como parte de las medidas de presión de la resistencia pacífica en protesta contra los resultados electorales del 2 de julio pasado y para exigir un recuento de los votos.
Esta situación ha generado una fuerte irritación en numerosos sectores capitalinos entre opositores e incluso partidarios de López Obrador.
Un grupo de intelectuales que han expresado su apoyo a la resistencia civil de López Obrador descalificó este tipo de medidas que afectan el libre tránsito de las personas.
La resistencia civil busca revertir el resultado oficial del Instituto Federal Electoral (IFE) que otorgó una ventaja de 243.934 votos, una diferencia de apenas el 0,58 por ciento para el candidato oficialista del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, y que López Obrador calificó de un "fraude electoral".
Por su parte, el ministro de Gobernación (interior), Carlos Abascal, exhortó al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, "a garantizar el orden y las libertades de todos los ciudadanos, a propósito del bloqueo ilegal de la avenida Paseo de la Reforma, en esta Ciudad de México".
El ministro de Gobernación aseguró que todo el país se encuentra en paz y en orden, y agregó que "las autoridades tenemos la responsabilidad de gobernar para todos, y solo así se hace realidad la democracia".
Abascal recordó que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), es la máxima instancia para resolver la elección y cuyo fallo es inapelable.
Por su parte, López Obrador aseguró en rueda de prensa que no aceptará ninguna negociación con la derecha para conformar un gobierno de coalición y reiteró que su lucha es por defender la democracia.
"Lo que queremos es que haya democracia. Nada de gobierno de coalición y que va a haber negociaciones. ¡Nada! ¡no queremos eso!", afirmó.
El dirigente político de la izquierda reiteró también su petición de disculpas a los capitalinos por la afectación que les causa el bloqueo.
La Iglesia Católica de México criticó los bloqueos callejeros que afectan los derechos de los ciudadanos y convocó a una jornada de oración por la paz y la concordia.
"Hombres y mujeres estamos llamados a buscar y construir la paz, a encontrar caminos de diálogo para vivir en la concordia", señaló la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en un comunicado.
Los líderes religiosos consideraron que tratar de imponer las ideas de unos a otros son muestras de "intransigencia y de falta de respeto hacia nuestros semejantes. De estas actitudes nacen el odio, el rencor, las discordias y el desprecio por los demás".
Por su parte, Calderón acusó a su adversario de "secuestrar" a los habitantes de la capital mexicana para lograr sus objetivos políticos.
"Hay quienes pretenden obtener en las calles lo que no obtuvieron en las urnas", reiteró Calderón en un discurso ante empresarios textiles.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federacion (TEPJF) tiene hasta el 31 de agosto para examinar las impugnaciones electorales que han presentado los partidos, y hasta el 6 de septiembre para declarar al nuevo presidente del México.
Finalmente, el Gobierno federal descartó cualquier uso de la fuerza pública para desalojar a los manifestantes por considerar que estas medidas son responsabilidad de las autoridades capitalinas.
EFE jrm/bg
Terra/EFE