MEXICO-ELECCIONES
02/08/2006 - 15:04(GMT)
México, 2 ago (EFE)- Un mes después de las elecciones presidenciales, México se encamina a un escenario de inestabilidad a menos que el oficialismo "acepte" un recuento "voto por voto", advirtió hoy la oposición de izquierda, que impugnó los resultados.
El ex canciller Manuel Camacho Solís, líder de la coalición que respalda al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, dijo en una entrevista con Efe que la legitimidad del futuro mandatario y del sistema político mexicano pasa por el nuevo escrutinio.
"Si no hay un recuento, no habrá estabilidad política en México, veremos un conflicto prolongado y a un presidente con una legitimidad cuestionada durante sus seis años de mandato", aseveró Camacho desde uno de los campamentos de protesta que los seguidores de López Obrador han instalado en la plaza capitalina del Zócalo.
Camacho señaló que el gobernante Partido Acción Nacional (PAN) y su candidato presidencial, Felipe Calderón, deberían aceptar el recuento "voto por voto" para "despejar las dudas" que se ciernen sobre los resultados electorales, que López Obrador impugnó ante la justicia por considerar que hubo un fraude.
El autónomo Instituto Federal Electoral (IFE) dijo que Calderón obtuvo 243.934 votos (0,58 puntos) más que López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y que ha convocado multitudinarias marchas, bloqueos de calles y otras acciones de "resistencia civil pacífica" para exigir el nuevo recuento.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF) examina las impugnaciones y tiene plazo hasta el 31 de agosto para resolverlas y hasta el 6 de septiembre para proclamar al presidente electo, en caso de que declare la validez de los comicios.
También puede aceptar el recuento de los votos o anular la elección, escenario este último que implicaría nombrar a un presidente interino a partir del próximo 1 de diciembre, quien debería convocar a nuevas elecciones a más tardar en 18 meses.
Camacho dijo que la coalición "Por el bien de todos", que respalda a López Obrador, no pretende la anulación de los comicios sino el nuevo recuento para "darle legitimidad al próximo presidente y evitar un escalonamiento del conflicto postelectoral".
"Si Alemania, Costa Rica, Italia y otros países han podido resolver las situaciones postelectorales tras comicios cerrados, ¿por qué en México, cuando la diferencia es tan pequeña y la inconformidad tan grande, existe una resistencia al recuento voto por voto?", se preguntó el dirigente.
Añadió que México "es un país demasiado importante" en el concierto de naciones "como para dejar tantas dudas electorales" y "retroceder en la democracia", por lo que "debe estar en el interés de EEUU, España y otras naciones de América Latina y Europa que se efectúe el recuento, porque de esa manera habrá estabilidad".
"Pero si no hay recuento, tendríamos a un mandatario sin legitimidad y con poco margen de maniobra para afrontar la lucha contra el narcotráfico y el manejo de la economía", dijo Camacho, ex canciller y negociador de paz con los rebeldes izquierdistas durante el gobierno del ex presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-94).
El dirigente señaló que, tras el eventual recuento de votos, las fuerzas políticas mexicanas deberían "negociar un nuevo acuerdo, porque el país no será gobernable si no hay cambios institucionales de profundidad".
Camacho dijo que si el nuevo escrutinio otorga el triunfo a Calderón, la coalición izquierdista "tendrá la obligación moral y política de reconocerlo" y poner fin a las protestas que lleva a cabo en la capital y que pretende extender al resto de México. EFE ea/cr/act/hma
Terra/EFE