Estados Unidos
09/08/2006 - 20:49(GMT)
La Casa Blanca dijo el miércoles que ni Israel ni Jezbolá deberían incrementar su guerra. El pronunciamiento se produjo después de que Israel decidió ampliar su invasión terrestre en el sur del Líbano.
Aunque el secretario de prensa presidencial, Tony Snow, dijo que el mensaje iba dirigido a ambas partes, hizo sus comentarios después de que el gabinete de seguridad de Israel votó para ampliar sus acciones militares, en un intento para propinarle más golpes a Jezbolá. Es la crítica más intensa que ha hecho Washington a su aliado Israel desde que comenzaron los combates.
"Estamos trabajando duro ahora para zanjar las diferencias entre la posición de Estados Unidos y algunas de nuestros aliados", dijo Snow a periodistas en Texas, donde el presidente George W. Bush se encontraba de vacaciones. "Queremos que termine la violencia, y no deseamos que ésta se incremente".
Mientras tanto, las divisiones en torno a un plan para detener la lucha demoraron la aprobación de una resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Estados Unidos y Francia ofrecían versiones distintas una de otra.
Francia propuso una nueva redacción sobre el cese al fuego total y el retiro israelí, pero los estadounidenses la rechazaron por los temores de que los libaneses no puedan controlar los bastiones de Jezbolá en el sur sin ayuda de una fuerza internacional de gran capacidad.
"El ejército libanés, aunque es una parte absolutamente esencial de cualquier solución, no es en sí mismo capaz de enfrentar el problema en forma independiente", señaló Snow.
Indicó que Estados Unidos trabaja en otro borrador de resolución, pero no quiso aventurar cuándo podría efectuarse una votación.
"Creo que en este momento está más allá de cualquiera de nosotros el tener una predicción específica sobre cuándo podría emitirse una resolución", agregó.
Terra/AP