PERU-CORRUPCION
09/08/2006 - 22:01(GMT)
Paola Ugaz Lima, 9 ago (EFE)- La sentencia de ocho años de cárcel al ex dueño de la cadena América Televisión José Enrique Crousillat aumenta las opciones para el proceso de extradición del ex presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000), aseguró hoy la Procuraduría Anticorrupción.
La justicia peruana determinó el martes que Crousillat tiene que pagar además 80 millones de soles (24,8 millones de dólares) por reparación civil al Estado y devuelva 25 millones de dólares que recibió para respaldar la reelección de Fujimori en el 2000.
En entrevista con Efe, el Procurador Anticorrupción de Perú, Antonio Maldonado, dijo que el dictamen contra el empresario de 72 años "prueba" el apoyo que recibió el ex mandatario por parte de los medios de comunicación y contribuye al proceso de extradición que le sigue el Estado desde noviembre pasado en Chile.
"Montesinos ha declarado en este proceso que siguió instrucciones de Fujimori y que hubo una política de Estado para captar el apoyo de los medios de comunicación", añadió.
Para el magistrado, la red de corrupción que dirigió Montesinos "tenía como objetivo que el gobierno de Fujimori se prolongara de modo indefinido" y consideró que es imposible "que el extraditable pretenda abstraerse de culpabilidad en su responsabilidad penal afirmando que el corrupto fue su ex asesor mientras él es inocente de todo".
El ex presidente peruano, que está acusado por el Estado peruano de dos delitos de violaciones a los derechos humanos y diez de corrupción, se encuentra en libertad bajo fianza en Chile desde mayo pasado, tras seis meses de detención.
Después de la lectura de sentencia realizada en una clínica limeña, Crousillat fue sometido hoy a una operación para colocarle un marcapasos al corazón, mientras que los abogados de América Televisión rechazaron la decisión judicial que nombra a la cadena televisiva como "tercera civil responsable" del delito.
Además, América Televisión, de propiedad del grupo Plural (formado por la empresa colombiana Bavaria y los diarios peruanos "El Comercio" y "La República"), fue inhabilitada de manera indefinida para realizar contratos publicitarios con el Estado peruano.
A mediados de los años noventa, conforme se endurecía el régimen de Fujimori y arreciaban las denuncias de autoritarismo y violaciones contra los derechos humanos, el ex gobernante facultó a Montesinos para que negocie con los medios de comunicación a fin de facilitar su segunda reelección en el 2000.
De acuerdo a las investigaciones judiciales, Montesinos consiguió a través del pago de millonarias sumas de dinero el respaldo de los canales América Televisión, Panamericana, Frecuencia Latina, Andina de Televisión y Red Global de Televisión.
"Están todos (los canales de TV) 'alineaditos'. Todos los días tengo una reunión con ellos acá y planificamos lo que sale en los noticieros de la noche", declaró Montesinos en uno de los vídeos grabados por él mismo y que se difundieron tras la caída del gobierno fujimorista.
Al manejo televisivo se sumó la iniciativa de Montesinos -ex brazo derecho de Fujimori y preso en la Base Naval de Callao desde junio de 2001- de crear periódicos sensacionalistas que difamaban a la prensa y políticos opositores con titulares enviados desde su fortín, el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Uno de los tantos vídeos grabados por Montesinos, en las oficinas del SIN, registra el momento en que Crousillat recibe miles de dólares en efectivo, apilados sobre una mesa, como parte del contrato firmado entre ambos para recibir dos millones de dólares mensuales por su apoyo a la reelección.
Si bien Fujimori ganó las polémicas elecciones del 2000, en septiembre de ese año tuvo que convocar nuevos comicios debido al escándalo desatado por la difusión de los "vladivídeos", que probaron la existencia de una red de corrupción en el Gobierno. EFE pau/mmr/esc
Terra/EFE