América Latina
2006-08-09 21:17:30 GMT
Por Marc Frank.
LA HABANA (Reuters) - La preocupación que muchos cubanos muestran por el enfermo presidente Fidel Castro no debería sorprender, dicen sus partidarios, quienes insisten que su gobernante es un líder, no un dictador y una figura paternal, no un monstruo.
Incluso los cubanos que sienten rechazo por el gobierno socialista de Castro tienen cosas positivas que decir acerca de él.
" (Castro) es una figura que ha dejado una fuerte marca en la historia de Cuba, que ha otorgado muchos beneficios para los pobres, pero cuyo tiempo ya ha pasado, " dice Antonio, un veterinario y fuerte crítico de la Cuba actual, quien como muchos ha pedido que su nombre completo no sea divulgado.
El contraste no pudo haber sido mayor entre las lágrimas en Cuba y las celebraciones en Miami, cuando el 31 de julio se dio a conocer la noticia de que Fidel estaba enfermo y había tenido que ceder temporalmente el poder a su hermano menor, Raúl Castro.
Mientras muchos cubanos en La Habana expresaron alivio más tarde cuando funcionarios insistieron que el líder de 79 años estaba vivo y recuperándose, la decepción se hizo sentir en Miami, donde la Cuba de Castro es vista como una prisión y no pueden esperar a que su gobierno finalice.
La asistente dental cubana, Cathy Desepaigne, reconoció que la situación de Castro la había movido hasta las lágrimas.
" Mientras los políticos de mundo cuentan y aumentan el dinero que tienen en el banco, Fidel cuenta y aumenta las cifras de alfabetización y el número de gente que nuestros doctores atienden en el extranjero. Esa es la gran diferencia y es por eso que lo amamos, " dijo Desepaigne.
" Esa gente que esta allá, bailando sobre su tumba, son almas perdidas que nunca aprenderán o entenderán esto, " agregó.
En un país donde no hay encuestas de opinión y donde muchos disidentes son encarcelados, es difícil determinar cuán sincero es el apoyo público real del " comandante. "
Sin embargo, aun en privado muchos cubanos, dos tercios de los cuales no han conocido otro gobernante más que Castro y ningún otro sistema político que no sea el socialismo, parecen apoyar fielmente a su régimen.
John Kirk, un experto canadiense en América Látina, dice que la presencia de Castro en el escenario mundial, su dilatada contienda con Washington y sus maniobras militares y diplomáticas han elevado el orgullo de la nación caribeña.
" Castro ha convertido a Cuba en un importante participante internacional, un país del Tercer Mundo con la importancia de un país del Primer Mundo, " explicó Kirk.
Terra/Reuters