América Latina
10/08/2006 - 01:10(GMT)
El ex agente de inteligencia Raúl Antonio Guglielminetti y otros dos represores fueron detenidos el miércoles por su actuación en un centro clandestino de detención durante la última dictadura militar en Argentina.
Guglielminetti, emblemática figura del aparato represivo instaurado en 1976, fue apresado en una finca de la localidad bonaerense de Mercedes por personal de Interpol, sin que opusiera resistencia, informó la policía argentina.
También fueron capturados el vicecomodoro retirado Néstor Horacio Guillamondegui y el ex coronel Rubén Víctor Visuara.
Las detenciones fueron ordenadas por el juez federal Daniel Rafecas, que además pidió la captura y extradición de unos diez ex militares uruguayos en el marco de una causa por crímenes de lesa humanidad durante el régimen de 1976 a 1983.
A todos se los imputa por su actuación en el centro clandestino "Automotores Orletti", ubicado en esta capital y que funcionaba bajo la órbita de las fuerzas armadas de Argentina en coordinación con el ejército uruguayo bajo el denominado "Plan Condor", un acuerdo de cooperación de los regímenes militares sudamericanos de la década de 1970 para reprimir a sus opositores fuera de las fronteras de sus países.
Guglielminetti, apodado "mayor Guastavino", comenzó en los servicios de inteligencia a comienzos de la década de los 70. Durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón fue integrante de la Triple A, grupo ilegal integrado por miembros de las fuerzas de seguridad para perseguir disidentes, antecedente del sistema represivo que más tarde instauraría la dictadura.
Organismos de derechos humanos denunciaron que a partir de 1976 actuó como torturador en varios centros clandestinos de detención. Como otros represores fue beneficiado por dos leyes de amnistía sancionadas a fines de la década de 1980.
Guglielminetti continúo trabajando como agente de inteligencia retornada la democracia. Informes de prensa aseguran que se desempeñó como custodio del ex presidente Raúl Alfonsín. En 1985 se lo acusó del asesinato de un empresario y se fugó a España, donde fue capturado y extraditado.
La Corte Suprema de Justicia declaró el año pasado inconstitucionales las leyes de perdón, lo que permitió la reapertura de decenas de causas por violaciones a los derechos humanos.
El juez Rafecas además pidió la captura de los ex militares uruguayos Manuel Cordero, Luis Maurente Mata, Ernesto Soca y Ramón Díaz Olivera y reiteró al Uruguay los pedidos de extradiciones de Ernesto Ramos Pereira, Jorge Alberto Silveira, Jorge Nino Gavazzo, Ricardo Medina Blanco, José Arab Fernández y Gilberto Vázquez Visio.
Terra/AP