América Latina
10/08/2006 - 01:17(GMT)
CARACAS (AP) _ Un grupo de movimientos opositores acordó el miércoles retirar sus candidatos para respaldar la postulación de Manuel Rosales, gobernador del estado occidental del Zulia, en las elecciones presidenciales del 3 de diciembre.
Unas ocho organizaciones, entre las que se cuentan los partidos Primero Justicia y el Socialcristiano Copei, retiraron sus postulados para apoyar a Rosales, en un intento por tratar de superar las fuertes divisiones que han predominado en la oposición.
"No es el tiempo de ser cobarde. Es el tiempo atreverse a cambiar a Venezuela", expresó Rosales en un breve discurso que ofreció, durante un acto en la capital venezolana, donde ocho de dirigentes opositores declinaron sus postulaciones para respaldar al gobernador.
"Estoy dispuesto a todo. Dispuesto a dejar la vida en el camino si es necesario pero no me voy a devolver a la mitad de ningún camino. Vamos pa'lla hacia el triunfo", dijo el gobernador, de 54 años.
Al esbozar parte de sus ofertas electorales, Rosales afirmó que sus prioridades serán el combate a la pobreza, que agobia a cerca de la mitad de los venezolanos según estimaciones independientes, y la "redistribución" de la riqueza petrolera.
Rosales también acusó al presidente Hugo Chávez de gastar más de la cuenta en acumular armamentos y prometió que de ganar los comicios de diciembre usaría la inmensa riqueza de Venezuela para ayudar a los pobres y mejorar la educación y la atención sanitaria.
"Cambiaremos aviones militares para hospitales, tanques para escuelas y universidades, misiles para jardines de infancia", indicó.
La oposición ha cataloga como un despilfarro de los dineros públicos en la compra de docenas de aeronaves de combate rusas, decenas de miles de fusiles y otros armamentos.
El mandatario, un acérrimo critico de la política exterior de Estados Unidos, ha dicho que Venezuela debe estar preparada para defenderse de una posible invasión estadounidense.
Rosales ridiculizó las denuncias del mandatario sobre una posible guerra con los Estados Unidos. Dijo que la verdadera guerra de Venezuela debe ser en contra la endémica delincuencia callejera.
"Nosotros no vamos tener guerras asimétricas, no vamos a tener guerras fantasiosas, la única guerra de nosotros va a ser contra la delincuencia, contra el narcotráfico, contra la guerrilla", indicó el candidato.
Rosales parecía hacerse eco de las críticas del gobierno estadounidense, que ha acusado al gobierno de Chávez de ser poco cooperativo en la lucha contra el tráfico de drogas y de tener una "afinidad ideológica" con rebeldes izquierdistas colombianos. Chávez ha descalificado esas denuncias asegurando que tienen motivaciones políticas.
Rosales aseguró que respetará la propiedad privada y le dará "tranquilidad" a los inversionistas para permitir el retorno de los capitales privados.
"Llegaremos (al gobierno)...abrazados con los sectores populares y la clase media y la clase trabajadora, para llamar a los inversionistas", agregó.
El dirigente de Primero Justicia, Julio Borges, quien fue uno de los que declinó su postulación, dijo a la AP que la consolidación de una candidatura de unidad en la oposición permitirá "unir al país" para enfrentar al presidente en los comicios del 3 de diciembre.
Borges desestimó el hecho de que Chávez cuenta con un respaldo cercano al 55%, según recientes sondeos privados. Expresó que el mandatario tiene un amplio apoyo debido a que "no ha habido una alternativa (electoral), y la estamos construyendo hoy".
El presidente de la asociación civil Súmate, Alejandro Plaz, anunció que ante la decisión de algunos precandidatos opositores de retirar sus postulación para apoyar a Rosales la organización desistió de realizar las elecciones primarias, que estaban previstas para el 13 de agosto.
En representación de la oposición competirán en los comicios presidenciales Rosales; el ex ministro de Infraestructura, Roberto Smith, y el comediante Benjamin Rausseo.
Rosales se inició en las lides política al final de la década de los 70 como concejal en representación de su localidad natal, Santa Bárbara del Zulia, una de las zonas ganaderas más importantes del país.
Sus actividades políticas lo obligaron a desvincularse de la docencia, profesión que ejerció durante su juventud.
Rosales integró desde los años 80 en el partido socialdemócrata Acción Democrática (AD) organización que le dio piso político para alcanzar en 1996 la alcaldía de la ciudad occidental de Maracaibo, la segunda mayor poblada del país.
Cuatro años después Rosales conquistó la gobernación del Zulia lo que lo catapultó como una de las figuras políticas de mayor relevancia de Venezuela, y le permitió poco después crear su propio partido regional Un Nuevo Tiempo.
En el año 2004, Rosales optó a la reelección en la gobernación del Zulia, proceso que ganó por amplio margen al candidato de Chávez.
Terra/AP