América Latina
16/08/2006 - 23:40(GMT)
Al menos 11 ex comandantes paramilitares fueron recluidos el miércoles en instalaciones castrenses en el noroeste del país por violar los términos del proceso de paz promovido por el gobierno, tras operaciones de captura adelantadas por la policía y gracias a entregas voluntarias.
Los ex jefes paramilitares Salvatore Mancuso, Edward Cobo Téllez, alias "Diego Vecino", y Gabriel Galindo, alias "Gordo Lindo", llegaron por su propia voluntad al comando policial de Montería, a 500 kilómetros al noroeste de Bogotá, informó a la AP el jefe de la localidad, coronel Jaime Velasco.
"Vengo a entregarme, son requerimientos que hace el presidente y somos respetuosos de él... son compromisos que hicimos con el país", indicó Mancuso a la prensa.
El comandante de la región 6 de la policía, general Rubén Carrillo, manifestó que temporalmente los detenidos estarán en las instalaciones militares de Rionegro, a unos 200 kilómetros al noroeste de Bogotá.
Un comunicado del Alto Comisionado para la Paz indicó que el instituto penitenciario "señalará el lugar de reclusión donde permanecerán... cuando sean sujetos de la medida de aseguramiento judicial".
Por la tarde, ya eran 11 los ex jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que se encontraban bajo custodia, pero continuaban las acciones para arrestar a otros, confirmó a la AP una fuente policial que pidió el anonimato porque no estaba autorizada para dar detalles de la operación.
Iván Roberto Duque, alias "Ernesto Báez", uno de los detenidos, expresó en rueda de prensa que uno de los compromisos que están honrando "tiene que ver con la voluntad nuestra de comparecer ante los estrados judiciales cuando quiera que las autoridades de la rama judicial lo demandaran". Ninguno se resistió a la detención.
Al referirse a las capturas, el presidente Alvaro Uribe expresó a periodistas que "los procesos de paz salen adelante cuando ganan credibilidad, estos son esfuerzos para que este proceso salga adelante".
El ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretelt, indicó que la medida se adoptó para que "se sepa que el proceso (de paz) continúa con el respaldo total del gobierno".
La arrestos se conocieron cuando la policía llegó hasta una sede de los paramilitares en Medellín, a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá, y capturó a tres ex comandantes de esos grupos.
No es posible determinar cuántos integrantes de la cúpula paramilitar son perseguidos, pero la organización contaba con 37 bloques, cuyos respectivos jefes respondían como representantes de estos irregulares armados de extrema derecha.
Carlos Restrepo, vocero de la Villa de la Esperanza, la sede política creada por las AUC, confirmó a la AP que de ahí la policía se llevó a Ramón Izasa, Javier Montañés, alias "Macaco", y Rodrigo Pérez, alias "Julián Bolívar".
Luego de que los comandantes paramilitares renunciaron a someterse a la ley de Justicia y Paz, que aducen no les representa suficientes beneficios y garantías, Uribe les pidió el lunes que se entregaran a la justicia para confesar sus delitos, juzgarlos y continuar así el proceso de paz.
Si no lo hacían, amenazó con extraditar a aquellos requeridos por narcotráfico por la justicia estadounidense.
En declaraciones más temprano a radio RCN, Uribe manifestó que los jefes paramilitares "deben estar en unos lugares de reclusión controlados" por el Instituto Nacional Penitenciario.
El analista independiente Mauricio Silva opinó que "la decisión obedece a que Estados Unidos lo exige, ya que Uribe no tiene ninguna presión desde dentro del país para realizar estas detenciones".
La jefa de la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA) Karen Tandy se reunió el lunes con Uribe en el marco de una fugaz visita a Colombia.
"Pero no creo que los vayan a extraditar, es más bien un jalón de orejas", agregó Silva.
Los líderes de las AUC están molestos desde que la Corte Constitucional suprimió varios beneficios que contenía originalmente la ley en cuestión.
Más de 30.000 combatientes de esos ejércitos irregulares de extrema derecha depusieron las armas en el proceso de paz.
Terra/AP