ARGENTINA-URUGUAY/PAPELERAS
30/08/2006 - 16:14(GMT)
Buenos Aires, 30 ago (EFE)- Greenpeace advirtió hoy de que "en las próximas décadas habrá una importante presión" de la industria papelera para expandir sus instalaciones en Suramérica con el consiguiente riesgo de contaminación en la región.
Un informe del grupo ecologista difundido en Buenos Aires subrayó que "para sostener el mercado mundial del papel hasta el 2020 será necesario construir al año dos plantas similares" a la que la finlandesa Botnia levanta en Uruguay, una de las dos cuya instalación rechaza Argentina.
Apuntó que Uruguay y Argentina, que mantienen un áspero conflicto por la planta de Botnia y la que proyecta la española Ence también en territorio uruguayo, "aparecen como dos países con gran potencial" para la expansión de la industria papelera en la región.
"En Suramérica, una de las regiones más atractivas para la expansión de la producción de celulosa, Brasil y Chile son desde hace varios años países integrados en el mercado global", matizó.
El documento sobre "La escalada de la celulosa en la región:
industria sucia o producción limpia" destacó que la región resulta
muy atractiva para la expansión de la industria papelera por sus
grandes extensiones de "tierra barata" y el "bajo costo de la mano
de obra", entre otros factores.
También aludió al "afán de muchos gobiernos del sur en otorgar estímulos a la industria, y normativas ambientales menos exigentes" que las de los países desarrollados.
"Los actuales índices de consumo en productos papeleros son muy preocupantes en la medida que convierten a la industria de la celulosa en voraz devastadora de los recursos naturales, tanto por su alto consumo de agua y energía como por la elevada demanda de tierra para plantaciones, su presión sobre áreas de bosques nativos y sus descargas contaminantes", puntualizó.
Greenpeace puso de relieve que "a comienzos del siglo XXI, el consumo global de papel se calculaba en 300 millones de toneladas anuales, en 2005 esa cifra había aumentado a 366, y se espera que para el año 2020 alcance a los 566 millones" de toneladas.
Las previsiones de la industria papelera "señalan que la demanda mundial de pulpa celulosa blanqueada crecerá de 45 millones de toneladas en 2005 a 74 millones en 2020", agregó.
El año pasado América Latina cubrió el 9 por ciento de la producción de esa materia prima del papel "y el incremento previsto para 2010 colocará a la región (en una cuota) del 25 por ciento", advirtió.
"Este crecimiento se dará básicamente por las inversiones en marcha en Brasil, Chile y Uruguay", añadió el informe del grupo ecologista.
Las plantas que construyen Botnia y Ence en las afueras de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, sobre el río Uruguay y frente a la argentina de Gualeguaychú, suponen inversiones por 1.800 millones de dólares, las más altas en la historia de ese país.
La factoría de Botnia producirá un millón de toneladas anuales de pasta de celulosa, el doble de la de Ence, "si bien es posible" que la capacidad de la planta de la empresa española "se duplique" en "un futuro cercano", comentó el informe del grupo ecologista.
Argentina llevó el litigio con Uruguay a la Corte Internacional de La Haya, que en julio pasado rechazó una petición para que se suspendan las obras de las empresas europeas ante la amenaza de "un daño irreparable" al ambiente.
A su vez, Uruguay reclama una indemnización por millonarias pérdidas sufridas por el bloqueo de pasos fronterizos que hicieron pobladores de Gualeguaychú en rechazo a las papeleras, un asunto que se dirime en el tribunal arbitral del Mercosur, bloque que ambos países comparten con Brasil, Paraguay y Venezuela. EFE alm/cw/im
Terra/EFE