ONU-SUDAN
31/08/2006 - 18:10(GMT)
Montserrat Vendrell Naciones Unidas, 31 ago (EFE)- El Consejo de Seguridad autorizó hoy la ampliación de la misión de la ONU en Sudán para que envíe tropas a la convulsa región de Darfur, pero el despliegue pende del consentimiento del Gobierno sudanés que rechaza el operativo de paz.
Doce de los quince miembros del Consejo votaron a favor de la resolución que autoriza el envío de la fuerza pacificadora de la ONU, mientras que Rusia, China y Qatar se abstuvieron.
En el documento adoptado, se establece la ampliación de la Misión de la ONU en Sudán (UNMIS), que actualmente opera en el sur del país, tras el acuerdo de paz alcanzado en enero del año pasado entre el Gobierno de Jartum y el grupo rebelde Ejército Popular de Liberación de Sudán (EPLS).
De este modo, se estipula un ampliación de hasta 17.300 soldados y 3.300 policías civiles para poderlos enviar a Darfur, que asumirán las responsabilidades de la misión que tiene ahora desplegada la Unión Africana (UA), conocida como AMIS, y cuyo mandato expira a finales de septiembre.
En la resolución se autoriza reforzar de momento a la AMIS, que cuenta con 7.000 efectivos, y se pide al secretario general, Kofi Annan, que junto con la UA, planifique la transición hacia un operativo de paz de la ONU.
Los nuevos efectivos, según el texto, deberán empezar su despliegue antes del 1 de octubre y la transferencia completa del comando a la ONU se deberá producir antes del 31 de diciembre.
Sin embargo, el despliegue no podrá producirse sin primero obtener el consentimiento del Gobierno de Jartum, uno de los requisitos que China, que tiene buenas relaciones con Sudán, logró incluir en la resolución.
De momento, el presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, mantiene su rechazo a una misión de paz de la ONU, por considerar que es un "proyecto de ocupación total de Sudán".
EEUU y Reino Unido han sido los artífices de la resolución, que han promovido argumentando que existe una necesidad acuciante de detener las atrocidades en Darfur, después del frágil acuerdo de paz alcanzado en mayo entre Jartum y el principal grupo rebelde, el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS).
En el documento es la primera vez que se menciona la "responsabilidad de proteger", que permite la intervención para garantizar la seguridad de la población civil.
El embajador de EEUU ante la ONU, John Bolton, indicó que lo "imperativo" ahora es la implementación de la resolución, tras considerar que "cada día que pasa es un día más de sufrimiento para los sudaneses y una extensión del genocidio".
Decenas de miles de personas han muerto en Darfur desde que estalló el conflicto en febrero del 2003, entre Jartum y los grupos rebeldes, así como 2,5 millones sudaneses se han visto obligados a desplazarse dentro de su propio país y en el Chad.
La embajadora adjunta del Reino Unido, Karen Pierce, dejó claro que la adopción de este documento "no significa suspender el diálogo con el Gobierno de Sudán".
Afirmó que incluso los países que se han abstenido no lo han hecho por estar en contra del contenido del texto, sino por el momento concreto en que ha escogido para proceder a la votación.
"Hoy es un día importante para Sudán y para la paz y seguridad en la región", señaló la diplomática británica.
Los países que se abstuvieron en la votación expresaron sus objeciones por la rapidez en que se ha adoptado el documento, sin dar tiempo al Gobierno de Sudán para que explique su plan de pacificación de Darfur y evaluar otras opciones.
El embajador adjunto de Qatar, Jamal Nasser Al-Bader, indicó que su país hubiera preferido otro enfoque para resolver la crisis en Darfur, en lugar de "una resolución que pone en entredicho la soberanía de Sudán".
Por su parte, el embajador de China, Wang Guangya, afirmó que su país apoya el proceso de paz en Darfur, pero consideró que la adopción del documento, sin el consentimiento sudanés, puede "promover un mayor incomprensión y confrontación en Sudán".
El Consejo de Seguridad tiene previsto celebrar una reunión de alto nivel el próximo 8 de septiembre sobre la situación de Darfur, en la que se ha invitado al ministro de Exteriores sudanés, Lam Akol, y a altos cargos de la Liga Arabe, la Unión Africana y la Conferencia Islámica. EFE mva/emr
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