INMIGRACION-REFORMA
12/09/2006 - 22:52(GMT)
Luisa Fernanda Montero Washington, 12 sep (EFE)- Líderes religiosos de todo el país expresaron su disconformidad con el rumbo que ha tomado el debate sobre la reforma migratoria en el Congreso estadounidense.
Mientras la reforma migratoria parece perder todas sus posibilidades en el Congreso, durante el periodo legislativo que concluye este octubre, y el Legislativo fija sus prioridades en relación con los comicios del 7 de noviembre, millones de inmigrantes continúan "viviendo en las sombras" de la ilegalidad.
Ese es el mensaje que transmitieron hoy los líderes religiosos de diferentes credos, que unieron sus voces para pedir la aprobación de una reforma migratoria integral que respete las necesidades de la nación y las de los millones de inmigrantes que viven en EEUU.
"Estamos muy preocupados de pensar que lo que salga del Congreso se centre solamente en los asuntos relacionados con la seguridad nacional", expresó el obispo Stephen P. Bouman, de la Iglesia Luterana de América, quien resaltó que la reforma migratoria no puede dejar de lado los derechos de los trabajadores.
"Rechazamos rotundamente cualquier tipo de política que tienda a separar nuestras familias", declaro por su parte Mari Castellanos, líder de la Iglesia Unida de Cristo.
De acuerdo con Castellanos, la creación de muros y barreras es inconsistente con la necesidad que tiene el país de la mano de obra extranjera.
La líder religiosa aseguró que el tema migratorio es una cuestión universal, que está directamente relacionada con la realidad de los países que exportan inmigrantes, e insistió en que los líderes políticos deben preguntarse por qué tanta gente arriesga la vida para llegar a EEUU.
"Hacemos un fuerte llamamiento al Congreso para que encuentre una solución acorde con la herencia de este país y reconozca la aportación económica y social de los inmigrantes", aseveró Anne Curtis, en nombre de las Hermanas de la Caridad de las Américas.
"La inmigración tiene un rostro humano y no es un fenómeno aislado", destacó Curtis, quien resaltó que el fenómeno es consecuencia de la situación económica y la violencia que se vive en muchos países.
Por su parte, el sacerdote Michael Leonard, del Centro Irlandés de Apoyo a los Inmigrantes, destacó la importancia de la aportación de los inmigrantes que han llegado a este país durante décadas para hacer de él lo que es hoy.
"Tenemos líderes en este país que generan políticas que incitan al miedo", aseguró el prelado, quien criticó "la desinformación" difundida en las últimas semanas a través de las llamadas audiencias de inmigración impulsadas por los republicanos.
"Se han encargado de decir que la propuesta aprobada por el Senado es una amnistía y eso no es verdad", aseveró el sacerdote, que recalcó que la propuesta es una "aproximación bipartidista que propone una reforma migratoria integral para corregir el deficiente sistema de ahora".
En su alocución, el reverendo Samuel Rodríguez, de la Conferencia Nacional Hispana de Cristianos fue enfático: "Creemos un camino hacia la ciudadanía, protejamos nuestras fronteras y protejamos también a las familias americanas, incluyendo a las familias inmigrantes".
Rodríguez y los demás líderes religiosos coincidieron en que la familia y los valores tienen un lugar privilegiado en el discurso político a nivel nacional pero en la práctica no se les defenderá si se aprueban leyes migratorias inhumanas, que atentan contra la unidad de la célula familiar y los derechos de los trabajadores.
"Más allá del castigo y la restricción, el Congreso tiene que encontrar la forma de generar una reforma migratoria humana" enfatizó el rabino Scott Sperling, de la Unión para la Reforma del Judaísmo. EFE lfm/mv/ma
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