HERENCIA HISPANA-GASTRONOMIA
13/09/2006 - 16:33(GMT)
Emilio J. López Miami, 13 sep (EFE)- Está convencido de que el vino sirve para desnudar el pensamiento, el sentimiento y las mujeres, no disimula su preferencia por los caldos que fermentan en español, lleva en EEUU una vida social ajetreada. ¿Quién es él? Es el catador soltero iberoamericano.
El joven profesional hispano es el espécimen que ha hecho de su alegre fidelidad a Baco en este país un uso más lúdico y riguroso.
Del tapeo y el vinito con amigos a la cena con el jefe en un restaurante "Nuevo Latino", el joven profesional iberoamericano es consciente de que existe un vino para cada ocasión y una ocasión para cada vino.
Ninguna celebración resulta pues más propicia que la del mes de la Herencia Hispana para ponernos en su lugar y, entre bromas y veras, ahuyentar vacilaciones a la hora de saber qué botella debe abrirse en cada momento.
A fijar las reglas de este juego vínico nos ayuda Alejandro Andavert, sumiller español, juez de catas internacionales y propietario de la "boutique" de vino más cuidada y audaz de todo Miami: Old Vines Wine & Spirits (2250 SW 22nd Street, Coral Way).
Parada obligada.
Andavert cumple en su establecimiento de vinos de "autor" con el samaritano precepto de lograr que el aficionado haga de cada ocasión una experiencia de encuentro vínico excepcional y a un precio razonable.
Veamos y bebamos las seis opciones que Andavert nos propone:
El almuerzo de trabajo con clientes en un restaurante "étnico"
(de cocina thai, vietnamita o hindú) es un momento en el que es
preciso espantar las conversaciones letárgicas y las opiniones en
exceso discordantes.
Un menú "étnico" estilizado en sabores picantes reclama un vino grato al paladar de los hispanos amantes de ajíes y especias, como el Viña Montes, del Valle del Colchagua (Chile), un "coupage" de cabernet sauvignon y uva carmenere de un precioso color intenso granate con notas de pimienta, roble y frutas negras.
Otra ocasión festiva del mes de la Hispanidad puede concretarse en una cena con el jefe en un restaurante de cocina "Nuevo Latino", pero ojo con las exaltaciones báquicas: no pedir una mejora salarial ni halagar su corbata hasta la hora del café.
En el tema de vinos, uno ancho de sabor y pulido de taninos, como el Kaiken Ultra, un cabernet sauvignon argentino con esencias de chocolate y notas de cerezas en nariz.
En el renglón informal del tapeo y los vinos en pareja o con amigos, no es necesario diseccionar la carta de caldos ni lanzarse al trasiego de botellas. Lo inspirado, en este caso, es apelar al vino por copas y libar algo nuevo.
Nuestro sumiller propone el Montenovo, un blanco de casta gallega, la godello, con recuerdos de manzana verde y limón y un final en boca de refrescante acidez.
Llega el turno de una cena romántica en un restaurante de moda donde ver y ser visto. Es la ocasión propicia para desempolvar los poemas pasionales de Pablo Neruda y jurar a la pareja que estás dispuesto a morir de amor y chardonnay por ella.
La bodega catalana Jean Leon ofrece el Pago Jean Leon Chardonnay, un blanco de color dorado que entrega un perfume lento a frutas, especias y vainilla, ideal para perderte más tarde con tu pareja entre las sábanas del mar de la cama.
Claro que si lo que se prefiere es un vino al que recurrir en casa mientras vemos un partido de béisbol o de fútbol con los amigos, Andavert se decanta por un malbec: el Pascual del Toso, un tinto argentino joven, de aroma a ciruela y leves notas de mora y vainilla.
La cena por excelencia del mes de la Hispanidad, a base de lechón asado, mofongo o chupe de camarones, entre otros reclamos tradicionales, demanda un vino hispánico con heráldica de cepa vieja y savia nueva: un elegante rioja con empaque como es el Viña Real Oro reserva, de las bodegas CUNE.
El Viña Real Oro resulta muy amplio en boca, rico, carnoso, con notas de fruta madura y con unos taninos muy redondeados. Un vino para beber y guardar en la memoria.
En fin, propuestas vínicas gozosas y diferentes para este mes de la Hispanidad que nos conducen a una reflexión: si Dios hubiera querido prohibir el vino, ¿habría hecho vinos iberoamericanos tan ricos? EFE emi/cs (con fotografía)
Terra/EFE