América Latina
2006-09-20 18:08:32 GMT
BOGOTA (Reuters) - Colombia reorganizó el miércoles sus Fuerzas Militares, blanco de un escándalo por la supuesta participación de dos oficiales en un ataque con un coche bomba, y designó nuevos comandantes de brigadas y divisiones que implementarán la segunda fase de la política de seguridad.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo que los cambios, que históricamente se hacían en diciembre, se anticiparon con el propósito de mantener la lucha contra la guerrilla izquierdista, los escuadrones paramilitares de ultraderecha, el narcotráfico y el crimen organizado.
" La decisión de adoptar los cambios inmediatamente forma parte del proceso de mejoramiento continuo en que se encuentran empeñados el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas. Esta medida y otras que vienen en camino hacen parte de un proceso de fortalecimiento, flexibilización y adaptación. Conquistar la paz es el objetivo común, " sostuvo Santos.
La reorganización, además del ejército, incluye la designación de nuevos comandantes en unidades claves de la Fuerza Aérea y de la Armada.
" Ellos (los nuevos comandantes) tendrán la responsabilidad de liderar esta segunda fase de la política de seguridad democrática en todo el país y asumirán sus cargos de manera inmediata, " explicó el ministro en conferencia de prensa.
El presidente Alvaro Uribe, quien fue reelegido en mayo y asumió su segundo mandato el 7 de agosto, impulsa una agresiva campaña militar contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el narcotráfico y el crimen organizado.
La estrategia que incluye el aumento del gasto militar, del número de efectivos de las Fuerzas Armadas y el pago de recompensas, obligó a las FARC a un repliegue estratégico, aunque el grupo rebelde mantiene su capacidad de combate, de acuerdo con analistas.
La política de seguridad le permitió a Uribe reducir los asesinatos, las masacres, los secuestros, los ataques contra la infraestructura económica y aumentar el tráfico por las carreteras en un país en donde hasta antes de su primera toma de posesión, en agosto del 2002, la gente no se atrevía a usarlas por el temor a caer en manos de la guerrilla.
Esos resultados y la mejoría de la percepción de seguridad fueron clave para que el mandatario, un abogado de 54 años, lograra su histórica reelección.
Uribe es considerado el principal aliado de Estados Unidos en América Latina en momentos en que líderes de izquierda como Hugo Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia ganan protagonismo en la región.
Las Fuerzas Militares han sido objeto de fuertes cuestionamientos en las últimas semanas por la supuesta participación de dos militares en un ataque con un coche bomba que dejó un muerto y 15 heridos y en simulados decomisos de explosivos.
Terra/Reuters